El representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, denunció el martes que algunos miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) aprovechan sus asientos permanentes en el organismo para promover su propia agenda política e imponer sanciones unilaterales a otras naciones.
Los miembros del Consejo de Seguridad deben abstenerse de utilizar las sanciones como cobertura para acciones unilaterales ilegales o como arma para promover sus estrechos propósitos políticos, dijo el diplomático persa en su intervención en una reunión del consejo.
Advirtió que las medidas coercitivas unilaterales, que no tienen ninguna base legal y violan de manera flagrante el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, dañan a la gente común y afectan el progreso y el bienestar de los países.
Hizo hincapié en la necesidad de que los embargos se sometan a evaluaciones rigurosas y continuas de sus profundas consecuencias humanitarias, con el compromiso de suspenderlas o ponerles fin cuando se considere esencial.
Al deliberar sobre la imposición de sanciones, particularmente en escenarios de necesidad o justificación cuestionable, el Consejo debe ejercer sus poderes del Capítulo VII y considerar las repercusiones humanitarias y de derechos humanos para las poblaciones civiles, agregó.
Aprovechó también su discurso para pedir una reforma integral que transforme al Consejo en un organismo “transparente, basado en reglas y responsable”.
Censuró que tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Francia y el Reino Unido—, “con una mentalidad colonial, mantienen el control sobre la mayoría de los asuntos específicos de cada país incluidos en la agenda del Consejo y con frecuencia ignoran las opiniones y preocupaciones legítimas de los países que se están discutiendo”.
Conforme a Iravani, es imperativo que todos los miembros del Consejo, incluidos aquellos que tienen derecho a veto, desempeñen sus funciones de manera responsable e imparcial.
En reiteradas ocasiones, la República Islámica de Irán ha solicitado modificaciones fundamentales en la estructura del CSNU que, en principio, posibiliten una mayor participación de los países en desarrollo en las decisiones de dicho organismo y restringen el papel de los Estados occidentales que abusan del ente para promover sus propósitos políticos.
ftm/ncl/hnb
