• El representante permanente de Irán ante la ONU, Mayid Tajt Ravanchi, habla en una rueda de prensa en Nueva York, EE.UU., 24 de junio de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 12 de marzo de 2021 7:55

Irán denuncia ante la ONU las sanciones unilaterales de EE.UU. en su contra y compara los embargos con “crímenes de guerra y de lesa humanidad”.

El representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mayid Tajt Ravanchi, rechazó el uso de sanciones unilaterales contra las naciones, en su intervención el jueves en un debate del Consejo de Seguridad sobre el mantenimiento de la paz, los conflictos y la seguridad alimentaria.

Tachó los embargos de “inhumanos, inmorales e ilegales” y advirtió que las medidas coercitivas acarrean consecuencias brutales igual que los actos terroristas, y son equivalentes a crímenes de guerra y de lesa humanidad.

El diplomático persa consideró las sanciones como una de las principales causas de la inseguridad alimentaria y denunció que las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos impidieron el acceso de Irán a alimentos, medicinas y equipos médicos, obstaculizando la lucha de Teherán contra la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

 

De acuerdo con Tajt Ravanchi, para hacer frente a la inseguridad alimentaria a nivel mundial es necesario levantar los bloqueos y las sanciones unilaterales a las naciones y potenciar las cooperaciones internacionales.

Según el Derecho Internacional Humanitario es necesario garantizarles a civiles la alimentación durante los conflictos armados, además de que resulta ilegal el uso del hambre como método de guerra.

En esta misma línea, urgió la necesidad del cese inmediato del “bloqueo inhumano” impuesto por la coalición agresora, liderada por Arabia Saudí, a Yemen, así como el “asedio ilegal” que mantiene ejerciendo el régimen de Israel a los palestinos en la Franja de Gaza desde 2007.

En su intervención en el debate, el secretario general de la organización, António Guterres, dio la señal de alarma por el aumento del hambre como consecuencia de varios conflictos armados, con unos 30 millones de personas al borde de la hambruna.

El jefe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, por su parte, advirtió en la cita sobre la crítica situación que vive Yemen, donde aseguró que unos 400 000 niños pueden morir este año si no hay una intervención urgente.

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