La prominente presentadora y documentalista estadounidense de la cadena de noticias en inglés Press TV fue arrestada el 13 de enero tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional Saint Louis-Lambert, en la ciudad de San Luis (estado de Misuri), adonde había viajado para visitar a su hermano enfermo y otros familiares.
El arresto arbitrario de Hashemi y el trato “inhumano” que ha sufrido en custodia provocó preocupación a nivel internacional y fue condenado por los medios independientes y diferentes entidades pro derechos humanos a lo largo del mundo, pero los medios de comunicación estadounidenses así como ciertos medios occidentales guardaron silencio ante la ilegalidad de esta acción de Washington de detener a la periodista sin presentar cargos formales contra ella.
Tal panorama hace preguntar ¿por qué los medios y periodistas estadounidenses que afirman ser pioneros en defensa de los derechos humanos cierran los ojos ante la detención ilegal de Hashemi? ¿Fue porque era musulmana, afrodescendiente y crítica con las políticas de Washington?
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Medios occidentales ignoran arresto de periodista de Press TV
La periodista iraní-estadounidense Marzie Hashemi, aprehendida por las autoridades estadounidenses sin ninguna razón aparente, finalmente fue puesta en libertad. Pero no es gracias a los colegas norteamericanos que en su mayoría guardaron silencio ante ese último agravio impactante a la libertad de prensa en EE.UU.”, tuiteó Sharmine Narwani, analista política en asuntos del Oriente Medio y asociada de St Antony's College, de la Universidad británica de Oxford.
En un comunicado difundido el miércoles, la familia de Hashemi informó de su liberación. Al denunciar la conducta racista e islamófoba que sufrió la periodista en custodia, la familia de la periodista prometió no permitir que el maltrato del que fue objeto como musulmana de raza negra “sea olvidado fácilmente”.
“La periodista iraní-estadounidense Marzie Hashemi, aprehendida por las autoridades estadounidenses sin ninguna razón aparente, finalmente fue puesta en libertad. Pero no es gracias a los colegas norteamericanos que en su mayoría guardaron silencio ante ese último agravio impactante a la libertad de prensa en EE.UU.”, tuiteó el miércoles Sharmine Narwani, analista política en asuntos del Oriente Medio y asociada de St Antony's College, de la Universidad británica de Oxford.
Mientras principales medios estadounidenses hicieron caso omiso al arresto arbitrario de Hashemi, el hecho ha tenido un gran eco internacional, e incluso en EE.UU. diferentes activistas norteamericanos celebraron protestas para repudiar su arresto bajo la controvertida ley local “de testigos materiales” que permite al Gobierno de EE.UU. detener a personas inocentes sin presentar cargos.
Redes sociales como Twitter se llenaron de peticiones a favor de la liberación de la detenida con las etiquetas #FreeMarziehHashemi y #Pray4MarziehHashemi.
Peyman Yebeli, director del Servicio Exterior de la Organización de Radio y Televisión de Irán (IRIB, por sus siglas en inglés), ha felicitado hoy jueves la liberación de Hashemi a todos los países, organismos y personas con aspiraciones de libertad, y ha asegurado que EE.UU. no hubiera liberado a la periodista si no habría sido sometido a la presión de la opinión pública.
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