Según Sarai Blaisdell, abogada de Fintiklis, los cuatro empleados, que trabajaban para la administración anterior del inmueble, negaron el acceso a su cliente, que tenía intención de entrar en la propiedad para despedirlos, por lo que el nuevo dueño de la Torre Trump de la ciudad de Panamá presentó una denuncia por “usurpación”.
Un vídeo grabado con un teléfono al que ha tenido acceso The Associated Press muestra a un agente de seguridad del negocio hotelero de la familia Trump gritando “¡Fuera!”, mientras los condóminos intentaban entrar en una habitación repleta de servidores de cómputo.
Hombres vestidos con trajes forcejeaban en una escalera antes de que uno de los miembros del personal del hotel Trump le arrebatara el teléfono a la persona que grababa la riña.
Declaración de Trump Hotels sobre Panamá https://t.co/0DRwR7WZHq pic.twitter.com/pw6Pn9icKu
— Panama24horas (@Panama24horas) February 27, 2018
El Trump Ocean Club International Hotel and Tower no es propiedad del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino que solo se utiliza su marca, tal como en otros hoteles y complejo de apartamentos.
De acuerdo con un comunicado de Trump Hotels, en octubre de 2016 la compañía desarrolladora del hotel en origen, Newland International Properties Corp., notificó que “activamente negociaba una venta de sus 202 unidades restantes a una compañía controlada por Fintiklis”.
Sin embargo, la tensión entre Fintiklis y la Organización Trump ha aumentado durante el último año después de que Fintiklis decidiera romper las relaciones con el presidente de la compañía, es decir el presidente de EE.UU.
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