Mientras Estados Unidos continúa dando largas a las propuestas de Irán para solventar el conflicto en Asia Occidental, en Panamá las repercusiones de esta guerra se encuentran a la vuelta de la esquina debido a la significativa importación de energía primaria proveniente de hidrocarburos y donde unos 1500 millones de dólares son importados anualmente en alimentos.
Además, la inclinación de las autoridades locales hacia el país del norte ya ha traído consecuencias que se reflejan en el incremento de buques de bandera panameña retenidos en puertos chinos tras un fallo judicial que limitó la administración de dos puertos a una empresa del país asiático.
Es por eso que la percepción de que los intereses nacionales están siendo puestos de lado a cambio de los extranjeros también se incrementa.
Desde la Ciudad de Panamá, John Alonso
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