Solórzano basó el argumento en una revisión inicial de las autoridades marítimas de este país centroamericano, bajo cuya bandera navegaba la embarcación cuando colisionó con el buque de carga seca CF Crystal, de Hong Kong, frente a la desembocadura del río Yangtsé.
El titular marítimo sostuvo que todos los barcos bajo bandera panameña deben cumplir “estrictos” requisitos técnicos, operativos, financieros y de tripulación.
“Tenía a bordo la totalidad de las certificaciones técnicas válidas y contaba con todas las garantías financieras exigidas por los convenios internacionales”, indicó Solórzano en una entrevista concedida la noche del jueves a la agencia británica de noticias Reuters.
No obstante, reconoció que el accidente mortal podría afectar negativamente la imagen del registro marítimo panameño, que cuenta con más de 8000 barcos en su registro, el mayor del mundo con un 18 por ciento de la flota global, dada la importancia estratégica del canal del país centroamericano y su desarrollada industria marítima.
Toda la tripulación, 30 iraníes y dos bangladesíes, murió en el incendio provocado por el accidente marítimo.
(El petrolero iraní hundido en el mar de China Oriental Sanchi) Tenía a bordo la totalidad de las certificaciones técnicas válidas y contaba con todas las garantías financieras exigidas por los convenios internacionales”, indicó el director de Marina Mercante panameña, Fernando Solórzano.
El director de la Marina Mercante panameña acotó asimismo que tras el incidente, la administración tiene que tomar algunas recomendaciones de seguridad para los usuarios.
Sobre las causas que provocaron el incidente o quien podría ser el responsable, Solórzano se negó a hacer comentarios. Se limitó a decir que la Marina Mercante panameña no quiere “adelantarse” a estimar alguna causa para el incidente o algún responsable. Agregó que la investigación al respecto podría tardar “meses o años” en concluir.
Reuters señala que un equipo internacional de expertos de China, Irán, Hong Kong y los países de origen de la tripulación comenzarán por estudiar el VDR (Voyage Data Recorder), una unidad que monitoriza los parámetros de la embarcación, para determinar la causa del accidente.
El petrolero iraní, hundido trágicamente, fue construido en 2008 y estaba gestionado por la Compañía Nacional de Tanques Cisterna de Irán (NITC, por sus siglas en inglés). Tenía prevista su llegada al puerto surcoreana de Daesan para el 14 de enero, procedente de la isla iraní de Jark.
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