La reconstrucción de Gaza todavía parece lejana. El Coordinador Especial de Naciones Unidas, Nikolay Mladenov, ha advertido que el territorio de Gaza está muy lejos de poder iniciar el proceso de reconstrucción, pese a la entrada en vigor del alto el fuego.
Sus declaraciones han provocado tensión entre las facciones palestinas. El portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), Hazem Qassem, ha cuestionado el papel de Mladenov y ha reclamado que Naciones Unidas ejerza presión sobre el ente sionista para garantizar el cumplimiento de los acuerdos y frenar las violaciones del alto el fuego.
Desde Gaza se sostiene que la prioridad debe ser implementar la hoja de ruta acordada con la mediación de Mladenov y la administración estadounidense para poner fin a la guerra. Mientras persistan las violaciones y no exista un compromiso efectivo para detenerlas, la reconstrucción de Gaza seguirá siendo una promesa lejana.
En Gaza las declaraciones de Mladenov generan una pregunta inevitable: ¿cómo puede hablarse de que Gaza está lejos de la reconstrucción sin señalar primero a quienes han destruido sus infraestructuras y siguen obstaculizando la aplicación de los acuerdos? Para los palestinos, poner el foco en la distancia de la reconstrucción sin exigir responsabilidades supone ignorar el origen de esta devastación.
Huda Hegazi, Gaza
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