• El supremacista judío Itamar Ben-Gvir, ministro de seguridad interna y encargado de la policía y las prisiones israelíes.
Publicada: domingo, 30 de agosto de 2026 16:31

El ministro israelí Itamar Ben-Gvir dice estar “feliz” de haber llevado las condiciones de las presas palestinas en las cárceles hasta el “mínimo del mínimo”.

Ben-Gvir, ministro de seguridad interna y encargado de la policía y las prisiones israelíes, ha publicado este domingo en redes sociales un vídeo de su visita a la cárcel de Damon, situada en las afueras de Haifa, en el norte de los territorios palestinos ocupados, donde conversa con una prisionera.

En el vídeo se le ve al supremacista judio allanando celdas de prisioneras palestinas, amenazándolas abiertamente y alardeando de las políticas represivas que se aplican contra ellas.

Preguntada por las condiciones de la prisión, la interna afirma que su situación es “muy mala” y se queja de que las mujeres no tienen intimidad.

“Entran en el edificio de día y de noche. Nuestra situación es muy mala, no se respetan nuestros derechos. No obtienes lo básico, como una ducha normal, no tenemos agua en las habitaciones, hay muchas enfermedades y no hay tratamiento… nos están torturando”, dice la mujer, que explica que ella y sus compañeras llevan tres días sin ducharse ni cambiarse de ropa interior.

Ben Gvir, que suele publicar vídeos humillando a presos palestinos, le contesta que “se acabaron los campamentos de verano en las cárceles israelíes”. “Estoy yo al cargo y todos los que hicieron daño a mis hermanos no tendrán las condiciones de un hotel”, afirma a continuación.

En una publicación que acompañaba al vídeo, el ministro de extrema derecha escribe que las “quejas” de los prisioneros sobre sus condiciones no lo influirían, argumentando que los cautivos israelíes retenidos en Gaza no habían disfrutado de condiciones adecuadas.

Desde que asumió el cargo de ministro a finales de 2022, Ben-Gvir ha impulsado condiciones más duras para los presos palestinos, incluyendo la reducción del suministro de alimentos y agua, la restricción de las visitas familiares, la limitación del tiempo para ducharse y la eliminación de todo derecho dentro de los distintos sectores de la prisión.

En 2025, se opuso públicamente a un fallo judicial israelí que obligaba a las autoridades a garantizar que los presos palestinos recibieran alimentación adecuada, insistiendo en que debían continuar las duras condiciones.

Más recientemente, Israel aprobó una legislación que contempla la pena de muerte por ahorcamiento y en secreto para el delito de terrorismo, limitada exclusivamente a palestinos y que excluye a cualquier ciudadano israelí, una disposición que ha suscitado críticas por su carácter abiertamente discriminatorio.

Grupos palestinos condenan las imágenes

La Comisión de Asuntos de Prisioneros y Ex Prisioneros de Gaza ha condenado la visita de Ben-Gvir, afirmando que la filmación de prisioneras constituía un acto de intimidación y humillación.

Según el comunicado, su entrada en la sección femenina del centro penitenciario “no fue una visita de inspección”, sino más bien un “espectáculo político e incitación pública contra las prisioneras” con el objetivo de intimidarlas y doblegar su voluntad ante las cámaras.

Añade que las declaraciones de Ben-Gvir demostraban que las condiciones dentro de las cárceles israelíes formaban parte de lo que describió como una política sistemática de represalias basada en “humillación, tortura, inanición y privaciones”.

La Sociedad de Prisioneros Palestinos también condenó las imágenes y declaró a Al Jazeera que la filmación y publicación de las mujeres por parte de Ben-Gvir constituía “un ataque a su dignidad humana”.

El comunicado indica que cientos de testimonios de detenidos y presos liberados documentan graves abusos dentro de las cárceles y centros de detención israelíes.

La Comisión de Asuntos de Prisioneros y Ex Prisioneros Palestinos asegura que actualmente hay unos 9400 palestinos recluidos en prisiones israelíes, entre ellos 88 mujeres y más de 350 niños.

ncl/rba