Publicada: domingo, 16 de septiembre de 2018 11:45

Definitivamente el ascenso del pensamiento crítico en el mundo ha desnudado el supuesto carácter objetivo de la ciencia política occidental.

George Orwell: El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen veraces y el asesinato respetable, y para dar la apariencia de solidaridad al viento puro.

Ha demostrado su parcialidad, una metodología sin sustento académico y una falta inmensa de teoría explicativa contrastada.

La ciencia política como disciplina universitaria tiene su mayor comprobación teórica en la práctica concreta. Es así como se valora los conocimientos adquiridos y su carácter superior: si en la realidad propone error tras error y una cosmovisión incoherente, desligada de la ética normativa, se puede considerar falseadas estas enseñanzas.  

En el caso de la ciencia occidental, la razón de su deterioro está en su debilidad intelectual, comprensiva, eficiente, y en la aplicación de categorías absolutamente irrazonables incumpliendo los requisitos esenciales de una concepción científica. Algunas de estos principios son:

1. No es obligatorio desarrollar altos estándares analíticos ni investigativos, sino la lógica universal.

La vida académica actual se caracteriza por información presuntamente teórica sin fundamentar las tendencias económicas, las acciones ejecutadas en la diplomacia o la acción militar.

El caso Skripal, donde dos ciudadanos rusos supuestamente fueron envenenados por el Kremlin, según Theresa May (primera ministra del Reino Unido), son afirmaciones sin ninguna comprobación puesto que no se ha descubierto el producto exacto, su autor material, el objetivo concreto, ni se ha permitido a las personas afectadas dar su opinión públicamente, es decir, se encuentran secuestradas por el Gobierno británico.

El nivel investigativo es mínimo o infantil ya que las “pruebas” aportadas revelan un enorme grado de incongruencia, mas bien vinculado a la ficción.

2. Los medios son los que impulsan la ciencia política y sus resultados.

La creencia en que los Medios son los principales expositores de las acciones supuestamente procedentes de un análisis correcto, se ha demostrado como falsa, especialmente al manipular cifras, datos, hechos, etc., transformándolos en aparatos de propaganda intencional.

En la denuncia realizada por diversos especialistas con base en evidencia fílmica, química, logística, según la cual se prepara un autoatentado tóxico en Idlib por parte de las facciones terroristas auspiciadas por potencias imbricadas a la violencia, la indagación efectuada por naciones neoliberales ha sido nula con el fin de ocultar ese evento mortífero.

En esa situación se ve la minimización de los estudios severos que se necesitan para confirmar lo existente y avalar resultados creíbles.Ni comprobación ni pruebas son sus raíces investigativas.

3. Amenaza y sanciones son el mejor instrumento para obtener aceptación.

En una concepción errónea de Maquiavelo y desde la concepción fascista, que es la fuente del pensamiento occidental actualmente, el mecanismo para obtener obediencia es el terror a través de bloqueos, intervenciones, castigos, entre otros, desconociendo de modo acientífico opciones razonables.

Por esta forma de ver la Humanidad,el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, ha amenazado con sancionar a la Corte penal internacional (CPI), si ésta abre una investigación sobre los crímenes de guerra cometidos por EE.UU. en Afganistán, nación esta última invadida por el país norteamericano en 2001. De hacerlo, Washington impediría a los magistrados de dicha institución la entrada a Estados Unidos, sancionaría sus bienes en el sistema financiero estadounidense y entablaría querellas en su contra en su propio sistema judicial como si fuera universalmente aceptado.

Afortunadamente, la Corte Penal Internacional de La Haya ha prometido no dejarse “disuadir” por la amenaza de castigos y que continuará haciendo su trabajo conforme a los principios y primacía del derecho.

Aquí prima la reprimenda de nivel primario escolar y no una reflexión serena y prospectiva.

4. El pensamiento de los sectores dominantes siempre es correcto.

Esta percepción apocalíptica donde el pensamiento de la Corporatocracia es hipotéticamente la verdad revelada y confirmada por textos religiosos, ha conducido a no discutir la problemática socio política en términos de racionalidad crítica, sino a establecer verdades a priori que deben ser defendidas y no cuestionadas.

En esta dirección, su ética investigativa se basa en una moral del destino manifiesto,presuntamente dado a algunos pueblos u organizaciones del mundo.

De allí que dicha teoría política se fundamenta en el concepto de libertad y paz desde la visión militarista, complementada por la simbología de pueblos escogidos por sobre otros, generando una ideología sobrehumana que desconoce el valor de la persona, la razón y la soberanía de las naciones.

Ello ha afectado el equilibrio en las decisiones trascendentales y el estudio profundo de la realidad socio política en los gobiernos occidentales.

5. Todos los instrumentos que sean efectivos para dominar al contrario son válidos.

Esta visión cientificista de la contradicción política acepta utilizar cualquier arma con tal de obtener el fin deseado, por nefasto que sea.

Nimrata Nikki Randhawa o Nikki Haley (disimulado con el apellido de su esposo), es el ejemplo mundial de la utilización perversa de la mentira y el odio, donde su discurso muestra una interpretación que responde a los criterios anteriormente expuestos. Cada intervención suya en las Naciones Unidas confirma esta teoría política escindida de la verdad y la objetividad, aliada de la amenaza permanente a todo ser humano que contradiga el ideario imperial.

El paradigma es que la política se puede implementar como se desee si se tiene el poder para hacerlo.Es decir, independientemente del orden jurídico internacional, de las organizaciones mundiales, del respeto a cualquier instancia ética, existe un gobierno supra nacional que exhibe su propio derecho autónomo a decidir por sí mismo y ello es válido universalmente para invadir, intervenir, bloquear, destruir, a todo pueblo soberano.

El criterio esencial de esta ciencia política es que la objetividad no existe, puesto que la subjetividad (propia percepción e interés sobre la realidad) es la fuente de verdad. La cuidadosa observación y la descripción precisa son importantes para apoyar una interpretación acertada, aunque no se considera necesaria prioritariamente.Ni comprobación ni pruebas son requeridos.

Se puede concluir con evidencia científica que la ciencia política occidental está en franca decadencia y se sostiene a través de los medios de comunicación, impidiendo que el mundo conozca la debilidad y falsedad de sus principios académicos traducidos a la geopolítica.

Desde el Geopoder, las medidas de las potencias occidentales confirman la subjetividad intencionada apoyando a las bandas terroristas Estado Islámico y Frente Al-Nusra, argumentando falazmente un supuesto atentado químico para atacar a Siria. Al respecto, en las zonas controladas por los ahora“rebeldes”, no viven tres millones de personas refugiadas como lo presentan,con el fin deimpedir la aniquilación de las bandas extremistas.

Se confirma el axioma occidental según el cual todas las armas son válidas moralmente, especialmente al descubrirse recientemente que la Administración Trump estableció contactos clandestinos con militares venezolanos para planear un golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro, información dada por The New York Times y no desmentida por la Casa Blanca.

Finalmente, la categoría de crisis humanitaria utilizada coyunturalmente en Venezuela, Nicaragua, Siria (olvidando Yemen o Europa, por ejemplo), corrobora la escasa capacidad estadística debida proponiendo cifras siempre al azar y según su conveniencia, al igual que su interpretación de los fenómenos internacionales, al no aplicar los requisitos indispensables de la rigurosidad objetiva.

Tal vez los momentos agónicos se están acercando para una presunta disciplina política especulativa disfrazada de ciencia universal a partir de una troika inclemente.

Carlos Santa María
Carlos Santa María Carlos Santa María es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesor universitario, columnista de varios medios nacionales e internacionales y ha escrito dieciséis libros en el campo humano, político y pedagógico.

Comentarios