La institución que ejerce como autoridad monetaria de Irak lo exige en un comunicado publicado este jueves, en el que determina un plazo de siete días para cumplir la instrucción.
El Banco Central da orden también a las entidades bancarias iraquíes de no vender dólares estadounidenses ni otras monedas extrajeras a las sucursales establecidas en el Kurdistán, lo que afectaría considerablemente a los intercambios comerciales de esta región con países extranjeros.
Asimismo, exige a los bancos que avisen a la institución del aplazamiento del funcionamiento de sus sucursales en Kurdistán en el plazo determinado de siete días desde la recepción de la orden, y advierte a los bancos de que, de no cumplir lo mandado, les cerrará el acceso a la compraventa de divisas.
La región del Kurdistán celebró el pasado 25 de septiembre un referéndum separatista ilegal, pese al rechazo del Ejecutivo central, los países vecinos y la comunidad internacional, que lo consideraron una fuente de inestabilidad para la región.
Ante la falta de apoyo internacional, el Kurdistán iraquí anunció el 25 de octubre que congelaría los resultados del referéndum y, días después, Barzani el presidente de la región renunció a su cargo, luego de constatar el fracaso de su intento de secesión.
Las pretensiones separatistas de Barzani han costado mucho para los kurdos. Las tensiones con Bagdad han hecho perder a los kurdos un 30 % del territorio que controlaban, incluidos los pozos petroleros de Avana y Bai Hasan, al noroeste de Kirkuk, que eran importantes fuentes de recursos para la economía de la región.
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