Así lo revelan una serie de informes, conocida como Hondurasgate, y audios de WhatsApp, Signal y Telegram obtenidos en exclusiva por Canal RED que destapan una operación de injerencia política y corrupción de proporciones históricas, que incluye el retorno de Hernández a la presidencia de Honduras con el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, y financiamiento de Israel.
Según un segundo informe publicado el viernes por Canal Red, el objetivo es convertir el país centroamericano en un Estado títere y sumiso, a fin de asegurar bases militares estadounidenses en Honduras y entregar industrias clave a inversionistas extranjeros, incluyendo General Electric, entre otros.
La trama involucra también al actual presidente, Nasry Asfura (del derechista Partido Nacional de Honduras), al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, a la Consejera Nacional Electoral, Cosette López-Osorio, y a la vicepresidenta María Antonieta Mejía.
Canal Red publicó grabaciones de audio en las que altos funcionarios, particularmente del Partido Nacional, discuten planes para encarcelar o asesinar a políticos de la oposición, con financiamiento israelí y apoyo de la inteligencia estadounidense.
Hernández, expresidente del Partido Nacional, quien gobernó de 2014 a 2022, fue extraditado y encarcelado luego en una prisión federal de máxima seguridad en el estado de Virginia, Estados Unidos, por cargos de narcotráfico, e indultado y liberado por el presidente Donald Trump en diciembre de 2025.
Hernández, según informes, estuvo implicado en el supuesto fraude electoral durante las elecciones presidenciales del año pasado que llevaron a la victoria de Nasry Asfura, del Partido Nacional. Asfura gobernará el país hasta 2030 y luego asumirá el cargo Hernández, según la trama.
La politóloga y periodista de Canal Rojo, Valeria Duarte, autora del informe, explicó cómo Israel está sobornando a funcionarios hondureños.
“Se trata de representantes elegidos por voto popular, quienes deben supervisar y garantizar la integridad de las elecciones hondureñas. Por lo tanto, esta nueva ola de corrupción impulsada por Estados Unidos e Israel busca sobornar a legisladores y miembros del Consejo Nacional Electoral, al tiempo que prepara la logística para el regreso de Juan Orlando Hernández”, afirmó Duarte.
El informe incluye grabaciones de audio en las que Hernández habla sobre la destitución de Marlon Ochoa, representante del Consejo Electoral por el Partido Libre de izquierda, un opositor muy crítico de Asfura y del Partido Nacional, quien había denunciado fraude en las elecciones del año pasado.
Hernández pide destitución de una figura opositora “sin importar cuánta sangre se derrame”
“Van a llevar adelante ese juicio cueste lo que cueste; ese tipo tiene que irse. Necesitamos tener todo bajo control, sin importar cuánta sangre se derrame, sin importar si salen a las calles con antorchas; no me importa, no me interesa”, se escucha decir a Hernández en la grabación.
El 16 de abril, el Congreso, votó a favor de la destitución de Ochoa como miembro del Consejo Electoral, citando supuestas fallas y omisiones en el cumplimiento de sus funciones durante las elecciones de 2025.
Ochoa, por su parte, denunció ser víctima de persecución política y que el gobierno planea su encarcelamiento y muerte. Esto luego de que se destape un audio de Hernández hablando con Zambrano, planteando el asesinato del opositor.
“Una vez que se complete el juicio político, nos vamos. Pero si no, nos vamos y le damos vía libre. Pero se irá con la ‘recompensa’ de que lo dejen solo aquí en el CNE. Eso no me parece bien. Primero: cárcel o muerte. Así lo voy a decir: cárcel o muerte”, dijo Hernández.
Este escándalo que acaba de salir a la luz pone de manifiesto intentos de Estados Unidos e Israel para extender sus zonas de control en Centroamérica, esta vez en Honduras, mediante una red de corrupción y represión orquestada por el gobernante Partido Nacional de Honduras.
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