La Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas (UEFA, por sus siglas en inglés) considera que "el Congreso de la FIFA debería posponerse y que las elecciones a la presidencia deben celebrarse en un plazo de seis meses", afirmó el secretario general del organismo europeo, Gianni Infantino, el miércoles.
El Congreso de la FIFA debería posponerse y que las elecciones a la presidencia deben celebrarse en un plazo de seis meses", afirmó Infantino.
Después de la detención de siete directivos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA, por sus siglas en francés) en Suiza a primera hora del miércoles a petición de la Justicia estadounidense, que les acusa de organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero, la UEFA ha ofrecido su segunda reacción del día tras mostrar su tristeza y asombro por los acontecimientos.
"Las asociaciones miembros de la UEFA están fuertemente convencidas de que es necesario un nuevo liderazgo en la FIFA", añadió el dirigente tras la celebración de un congreso ejecutivo de la UEFA.

"Los acontecimientos de hoy son un desastre para la FIFA y dañan la imagen de todo el fútbol (...) y muestran, una vez más, que la corrupción está fuertemente enraizada en la cultura de la FIFA", continuó Infantino, leyendo un duro comunicado de la UEFA.
Infantino denunció que el próximo congreso de la FIFA corre el riesgo de convertirse en una farsa que si no se detiene podría matar al fútbol."Es necesario que toda la FIFA sea renovada y que se lleve a cabo una verdadera reforma", insistió.
El dirigente anunció que "las federaciones europeas se reunirán el jueves en Zúrich (Suiza) y decidirán los próximos pasos a seguir para proteger el juego del fútbol".
"La UEFA enseña la tarjeta roja a la FIFA", sentenció Infantino en nombre del organismo europeo.
Un terremoto sacudió los cimientos de la FIFA este miércoles con la detención en Zúrich, de siete responsables sospechosos de corrupción, entre ellos cinco latinoamericanos, a dos días de la elección para la presidencia, donde el actual presidente del organismo, Joseph Blatter, buscará su quinto mandato.

Según las autoridades suizas, los siete responsables, cinco latinoamericanos y dos británicos, originarios de Islas Caimán, son sospechosos de haber aceptado sobornos de varios millones de dólares desde los años noventa hasta ahora.
Los siete detenidos son Jeffrey Webb (Gran Bretaña), vicepresidente de la FIFA y presidente de la Concacaf, Eduardo Li (Costa Rica), miembro de los comités ejecutivos de la FIFA y de la Concacaf, Julio Rocha (Nicaragua), encargado del desarrollo en la FIFA, Costas Takkas (Gran Bretaña), adjunto al gabinete del presidente de la Concacaf, Eugenio Figueredo (Uruguay), actual vicepresidente de la FIFA, Rafael Esquivel (Venezuela), miembro ejecutivo de la Conmebol, y José María Marín (Brasil), miembro del comité de organización de la FIFA para los Juegos Olímpicos.
El Departamento de Justicia estadounidense imputó por corrupción a nueve miembros de la FIFA y cinco ejecutivos de marketing deportivo, por hechos ocurridos en los 24 últimos años, anunció el ministerio estadounidense el miércoles.
Pese a todo, la FIFA anunció que mantiene el Congreso y la elección presidencial y dijo ser "víctima" en el escándalo y que ofreció "colaboración plena" a las autoridades como "parte dañada".
En reacción a la detención en Zúrich de siete responsables de la FIFA, a petición del Departamento de Justicia de EE.UU., la Cancillería rusa criticó al país norteamericano por "ejercer la justicia fuera de sus fronteras".
tmv/ktg/nal

