• Agentes antidisturbios se disponen a reprimir una protesta de chalecos amarillos en Burdeos (suroeste de Francia), 16 de marzo de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 18 de marzo de 2019 1:12

Las autoridades francesas anuncian planes para reprimir el “vandalismo” tras la violencia constatada el sábado en las protestas de los chalecos amarillos.

“Tras extraer conclusiones de esas deficiencias (la violencia del sábado), el primer ministro (Édouard Philippe) presentará mañana (lunes) al presidente (Emmanuel Macron) medidas necesarias para adaptar la posición de las fuerzas de seguridad, a fin de que puedan actuar con firmeza en cualquier momento”, señala en un comunicado emitido este domingo por la oficina del premier galo.

La decisión de incrementar los medios de represión se ha adoptado tras una reunión de crisis del gabinete de ministros con Macron celebrada el sábado, tras verse obligado el jefe del Estado galo a interrumpir unas criticadas vacaciones en la nieve mientras en París (capital) se registraban violentos choques entre policía y manifestantes.

Pese a que la violencia de la Policía francesa ha sido criticada a nivel internacional, la oficina de Philippe indica en su nota que los últimos incidentes revelan una insuficiencia de medios, después de que alborotadores prendieran fuego a un conocido café de la avenida de los Campos Elíseos, además de destrozar numerosas vitrinas y saquear tiendas de lujo de la zona en el desorden creado por los enfrentamientos.

Sin embargo, distintos medios de prensa reportan que entre las fuerzas del orden está cundiendo la impresión de que las autoridades permiten intencionadamente que la violencia se desboque para justificar la represión. Un agente citado este domingo por el diario parisino Le Figaro decía tras los enfrentamientos del sábado: “¡Esto es increíble! Parece como si se les dejara actuar. ¿Cuál es el objetivo?”.

Tras extraer conclusiones de esas deficiencias (la violencia del sábado), el primer ministro (Édouard Philippe) presentará mañana (lunes) al presidente (Emmanuel Macron) medidas necesarias para adaptar la posición de las fuerzas de seguridad, a fin de que puedan actuar con firmeza en cualquier momento”, indica en un comunicado la oficina del primer ministro de Francia.

 

Mientras tanto, dirigentes destacados de los chalecos amarillos han advertido de que incrementarán la contundencia de sus acciones: “Después de esta jornada (el sábado), al menos para mí, no habrá más manifestaciones. Habrá acciones de verdad, tendremos que proponer bloqueos. Hemos demostrado que sabemos manifestarnos, que no ha funcionado y que no hemos sido escuchados”, ha escrito el conocido activista Éric Drouet en un perfil de redes sociales.

La Policía estima que en las manifestaciones del sábado en París participaron unas 10 000 personas, y el ministro del Interior, Christophe Castaner, ha declarado que los disturbios son obra de un núcleo duro de unos 1500 militantes. Más de 200 personas fueron detenidas.

El movimiento de los chalecos amarillos comenzó el mes de noviembre pasado para oponerse a tasas al combustible ahora abandonadas, para convertirse después en un movimiento más amplio contra el presidente Macron y el conjunto de su política, así como contra la clase política y mediática en general, percibida como ilegítima por amplios sectores populares.

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