En las últimas semanas los profesionales del sector social en Francia se han manifestado en diferentes ciudades para mostrar su malestar con las medidas gubernamentales. Medidas que, en el análisis que hace los manifestantes, solo pueden ser justificadas por la imposición de una política de austeridad que pone en riesgo la asistencia social y médico-social.
La crisis en el sector social afecta a la política de vivienda, a la asistencia a minusválidos, a la atención a emigrantes y exilados, a la búsqueda de empleo. Afecta también a los trabajadores que atienden a los jubilados dependientes, enfermeras, psicólogos, auxiliares sociales y pensionistas que han querido salir a la calle para lanzar un grito de alarma.
¿Pero cómo se plasma, en el día a día, esta crisis del trabajo social? ¿En que afecta a trabajadores y pacientes? Nadie mejor que los propios trabajadores para explicarlo.
Pero las críticas a la política gubernamental no solo llegan desde trabajadores, sindicatos y pacientes, también se oyen en la Asamblea Nacional y uno de los diputados que más trabajan por la defensa del servicio social es Eric Coquerel.
La conclusión a esta crisis del sector social quien mejor la explica es una de las muchas personas que entrevistamos y que nos decía, que la solución está en que el Gobierno se dé cuenta un día que la acción social es un servicio público en ayuda a los ciudadanos.
Juan José Dorado, París.
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