Este templo escalonado, que se encuentra en la actual provincia iraní de Juzestán, fue construido hace más de 3200 años, fue el primer sitio iraní inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Originalmente compuesto por cinco niveles, de los cuales se conservan tres, Chogha Zanbil destaca por su imponente arquitectura de ladrillo y adobe. En su interior se encuentran restos de palacios, tumbas reales y una compleja planta de tratamiento de aguas, reflejo del avanzado conocimiento técnico de los elamitas.
Considerado una maravilla de la arquitectura antigua, Chogha Zanbil es un testimonio perdurable del arte, la ingeniería y la espiritualidad de una de las civilizaciones más influyentes del antiguo Irán.
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