Encomendemos con esperanza al Señor misericordioso el acuerdo alcanzado en estos días en Lausana, para que sea un paso definitivo hacia un mundo más seguro y fraterno", ha afirmado Francisco.
"Encomendemos con esperanza al Señor misericordioso el acuerdo alcanzado en estos días en Lausana, para que sea un paso definitivo hacia un mundo más seguro y fraterno", ha afirmado Francisco durante la ceremonia desarrollada en la Basílica de San Pedro, con motivo de la Pascua.

Tras maratonianas reuniones en la ciudad suiza de Lausana, los equipos negociadores de Irán y el G5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) llegaron el pasado jueves a un acuerdo marco que sentará las bases para alcanzar un pacto final sobre el caso del programa iraní de energía nuclear hasta el próximo 30 de junio.
Dicho acuerdo garantiza los derechos nucleares de la nación iraní y propone el levantamiento de las sanciones impuestas contra el país persa en una sola fase.
En otra parte de sus declaraciones, el sumo pontífice, de 78 años, ha llamado a la comunidad internacional a no mantenerse callada ante las tragedias humanitarias en Siria e Irak.
Que "cese el fragor de las armas y se restablezca una buena convivencia entre los diferentes grupos que conforman estos amados países", ha recalcado el papa.
Asimismo, ha instado a poner fin al "absurdo derramamiento de sangre" en Libia, además de abogar por una "voluntad de pacificación" para poner fin a la crisis actual en Yemen.

Desde el pasado 26 de marzo, cuando Arabia Saudí y algunos de sus aliados, con la luz verde de EE.UU., emprendieron una serie de ataques aéreos contra Yemen, al menos 857 personas han perdido la vida, según la agencia oficial de noticias yemení Saba.
En cuanto a la crisis en Ucrania, el líder de la Iglesia Católica ha pedido el compromiso de todas las partes involucradas con el logro de una medida destinada a restaurar la paz.

De acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, más de 6000 personas han perdido la vida en menos de un año debido a los combates en el este de Ucrania.

Finalmente, ha lamentado la muerte de 148 personas el pasado jueves en un ataque del grupo terrorista Al-Shabab, afiliado a Al-Qaeda, a la Universidad de Garissa, en el este de Kenia.
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