• El presidente de EE.UU., Donald Trump.
Publicada: miércoles, 22 de abril de 2026 5:35

Donald Trump parece hoy prácticamente intocable; un estafador histórico convertido, por arte del birlibirloque mediático, en político conspirador y presidente genocida. Sin embargo, su invulnerabilidad es un espejismo que lo mantiene ciego ante su propia obra.

Por: Juan Alberto Sánchez Marín (dxmedio.com)

Dicen que los últimos que se dan cuenta de las debacles económicas son los economistas, y que los inversores solo notan la tormenta financiera cuando sus capitales ya están erosionados o perdidos. A Trump le sucederá exactamente lo mismo: embriagado por su arrogancia, será el último en enterarse del daño irreversible que sus políticas agresivas le están causando a la economía estadounidense.

El espejismo de la invulnerabilidad frente a la crisis económica

La razón es sencilla: al igual que el presidente en su pedestal, los economistas habitan el "mundo feliz" de sus variables desconectadas y los modelos elegantes. La realidad, en cambio, es descarnada y por completo indiferente frente a las máximas y los cálculos más elegantes. 

Ahí, contra el paredón de incrementos en los precios, o cantidades insuficientes, o cadenas de distribución rotas, o suministros de súbito interrumpidos, se estrellan las teorías económicas, en particular, la contemporánea, imbuida de algoritmos, ecuaciones complejas e infinidad de modelos predictivos.

Y los efectos del desbarajuste no son meros yerros de pizarrón. Tienen consecuencias concretas, y, sobre todo, se trata de tribulaciones que van a dar al seno de las sociedades. Gastos acrecentados y menos monedas en los bolsillos de las personas, que vuelven más difícil una supervivencia, ya de por sí, llena de estrecheces. La abstracción monetaria o financiera se vuelve de carne y hueso, y se despeña.

El engaño detrás de Make America Great Again

Make America Great Again (Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grande) no es un sueño imposible. Es un pasado irrecuperable, si es que llegáramos a aceptar que, alguna vez, América fue grande. Es decir, que lo fue aparte de su demostrada grandiosidad para saquear y expoliar territorios, perpetrar genocidios y esclavizar pueblos.

Donald Trump, desde luego, no es economista, pero cumple con todos y cada uno de los requisitos que exige el éxito en la economía estadounidense: es un mentiroso, un embaucador, un especulador, un tramposo.

Más allá de su condena en Nueva York por 34 delitos graves (1), ahora deberá sortear toda clase de crímenes aún más graves, gravísimos. La lista es extensa. Crímenes de guerra y violaciones internacionales. 

Crímenes de guerra y violaciones al derecho internacional

La masacre de 168 niñas en la escuela iraní de Minab y otras acciones terroristas; las recientes amenazas de borrar del mapa a la “civilización de Irán, o de retornarla a la Edad de Piedra (2); los reiterados amagos de destruir sus plantas de energía y puentes; la piratería marítima y el bombardeo de embarcaciones en el Caribe -para mencionar solo unos casos- violan de plano tanto el Derecho Internacional Público como el Derecho Internacional Humanitario.

Las deportaciones abusivas, incluido el envío de personas a lugares donde fueron torturadas, y las detenciones masivas de inmigrantes indocumentados, a un ritmo de más de 2600 semanales, son violaciones flagrantes de los derechos humanos. 

Aumentan en todos los órdenes los crímenes acumulados por Donald Trump en algo más de un año del segundo mandato. Abuso de poder. Intervención en investigaciones federales. El continuo desacato a órdenes judiciales (3). El desentierro de leyes vetustas para vulnerar los procesos de hoy, como la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 (siglo XVIII). Claro, esto lo explica el contexto de un país que, más de lo que pensamos, todavía habita tiempos arcaicos.

Trump ha indultado a militares acusados de graves violaciones de derechos internacionales, como crímenes de guerra. Estos indultos, otorgados durante el primer mandato, se incrementan de modo exponencial en el actual. Y podrían generarle responsabilidad criminal al incentivar o encubrir conductas ilegales (4).

¿Cómo no pensar, entonces, que quien realmente sigue arraigado en la Edad de Piedra es el país que tiene por cabeza —o cabecilla— a un troglodita?"

Trump acorralado: El inminente fin de su inmunidad

Donald Trump, por lo pronto, resulta intocable. Y así lo será hasta el próximo martes 3 de noviembre, cuando las elecciones de mitad de mandato rehagan la composición del Congreso. A propósito, una fecha que se da por obra y gracia de otra perla de los legados remotos: la Ley Electoral de 1845 (siglo XIX). Porque si los dioses que injuria no le son favorables, entonces, el señor Trump estará en serios aprietos.

Mientras sea presidente de Estados Unidos, además de ser invulnerable, tiene la autoridad necesaria para perdonar los delitos federales de subalternos y secuaces. De hecho, exoneró a 238 delincuentes de su círculo en el primer mandato y a más de 1600 en lo que va del segundo (5). Muchos de ellos, criminales prominentes.

Este particular principio de indulgencia, que le permite a los presidentes estadounidenses anular condenas por delitos federales sin la intervención del Congreso ni de la Corte Suprema, también deviene de remotos tiempos (siglos VII y XII al XIV).

Es la “Prerrogativa de Clemencia” del derecho inglés, según la cual el monarca es fuente de justicia y puede moderar la ley por piedad o conveniencia pública, o por un interés muy particular, como en este caso, donde el indulto ha pasado de ser una prebenda exclusiva para cómplices a “una herramienta de política masiva”.

Por fortuna, Trump ni puede ni podrá perdonarse jamás a sí mismo de ningún cargo estatal. Para colmo, una vez que abandone la Casa Blanca y pierda la inmunidad, sin la menor duda, los enemigos que tanto persigue lo perseguirán a él. Las víctimas de ahora serán mañana sus espantos.


(1)  Los cuatro casos penales contra Trump, la espada de Damocles del candidato republicano. Swissinfo. 4 de noviembre de 2024. En:  https://www.swissinfo.ch/spa/los-cuatro-casos-penales-contra-trump,-la-espada-de-damocles-del-candidato-republicano/87983891 

(2)  Trump Says US Will Bomb Iran Into Stone Ages,” Invoking Vietnam Carpet Bombing. Truthout.  Sharon Zhang. 2 de abril de 2026. En: https://truthout.org/articles/trump-says-us-will-bomb-iran-into-stone-ages-invoking-vietnam-carpet-bombing/

(3)  Trump officials accused of defying 1 in 3 judges who ruled against him. Justin Jouvenal. Washington Post. 21 de abril de 2025. https://www.washingtonpost.com/politics/2025/05/15/birthright-citizenship-ban-supreme-court-arguments/

(4)  Has President Trump Committed a War Crime by Pardoning War Criminals? Stuart Ford. American University International Law Review. En:  https://digitalcommons.wcl.american.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2049&context=auilr#:~:text=In

(5)  Who has President Trump pardoned and why? Joe Hernandez. NPR (National Public Radio). 10 de noviembre de 2025.  En: https://www.npr.org/2025/11/10/nx-s1-5587875/trump-pardons-insider-political-orbit-second-term