El presidente de los EE.UU., Barack Obama; el primer ministro británico, David Cameron; la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, “acordaron que sería necesaria una reacción fuerte de la comunidad internacional en caso de que se registre una grave infracción en la implementación del cese el fuego”, advirtió en un comunicado el Palacio Elíseo.
Líderes occidentales “acordaron que sería necesaria una reacción fuerte de la comunidad internacional (contra Rusia) en caso de que se registre una grave infracción en la implementación del cese el fuego” en Ucrania.
Los líderes europeos prometieron, asimismo, fortalecer la misión de los observadores que supervisan el retiro de las armas pesadas en este de Ucrania y el cumplimiento de los acuerdos de Minsk II.
El consenso entre los líderes occidentales se alcanzó a través de una videoconferencia entre el presidente Obama y sus homólogos europeos, en la que además participó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El pasado 12 de febrero, los líderes políticos de Alemania, Francia, junto a los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Ucrania, Petro Poroshenko, suscribieron un alto el fuego en la capital bielorrusa de Minsk, a fin de establecer una paz duradera en la región oriental de Ucrania, aunque la tregua no ha puesto fin a las confrontaciones armadas.
El mandatario estadounidense, además, aprobó en una nota emitida al Congreso de EE.UU., la extensión por un año de las sanciones contra Rusia, país al que acusa de desplegar tropas y material militar en el este de Ucrania.
Según el último balance de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde el inicio del conflicto ucraniano en abril de 2014, cuando el Ejército de Kiev lanzó un operativo militar para silenciar a los independentistas del este, que se negaron a reconocer el golpe de estado contra el expresidente Víktor Yanukovich, más de 6 000 civiles han muerto y otros 14 800 han resultado heridos.
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