El Caso Rita Barberá le ha estallado al Partido Popular en el peor momento: en plena campaña para las elecciones regionales en Galicia y País Vasco, y con un proceso de investidura, de momento, bloqueado.
EL miércoles, a través de este comunicado, la senadora se daba de baja en el partido, pero se negaba a entregar el acta de Parlamentaria, generando indignación en todos los partidos políticos.
Barberá fue alcaldesa de Valencia durante 24 años. En su calidad de senadora, está aforada y solo puede ser juzgada por Tribunal Supremo, quien esta semana ha aceptado investigarla.
Presuntamente, participó en el blanqueo de dinero del Partido Popular valenciano, un dinero de posible procedencia ilícita. Una nueva muesca en la lista de casos de corrupción del PP, que podría poner más difícil un nuevo intento de Mariano Rajoy de ser investido presidente del Gobierno.
Pero el Partido Popular no es la única formación acosada por los casos de corrupción. La Fiscalía Anticorrupción ha hecho pública su acusación contra los expresidentes socialistas de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Su petición: 10 años de inhabilitación para el primero, y seis años de prisión para el segundo.
Eduardo López-Jamar, Madrid.
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