• El Congreso de los Diputados de España en Madrid, capital del Estado.
Publicada: martes, 15 de marzo de 2016 10:23

PSOE, Podemos y Ciudadanos ponen este martes sobre la mesa de la Cámara baja española la necesidad de que esta institución supervise las acciones del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.

El debate está servido en el Congreso de Diputados de España, donde legisladores de la oposición del Partido Popular (PP) - formación política que ostentaba el poder Ejecutivo del país hasta las pasadas elecciones generales- plantearán que se someta al control del Parlamento.

No obstante, los diputados de PP insistirán en la tesis del Ejecutivo de que al no contar con la confianza de dicha Cámara, el Gabinete de Mariano Rajoy no tiene por qué rendir cuentas en las Cortes.

Esta iniciativa corre a cargo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Podemos y C's, formaciones que en este momento tienen la llave de gobernabilidad, aunque por discrepancias entre los dos últimos partidos citados, el candidato socialista Pedro Sánchez no ha obtenido en dos ocasiones la confianza del Parlamento en su sesión de investidura.

Mientras corre el plazo de formar un nuevo Gabinete ministerial y mientras no haya uno elegido, estas formaciones pretenden que los miembros del Ejecutivo en funciones ante cualquier decisión tomada por ellos rindan cuenta ante la Cámara baja.

Esta petición tiene relación a que en breve el presidente en funciones Rajoy estará presente en el Consejo Europeo (CE), donde se tratará la crisis de los refugiados, razón para que comparezca ante el Parlamento una vez finalizada dicha reunión para dar explicaciones sobre la posición española al respecto.

Para no aceptar el control parlamentario, el Ejecutivo se remite a la Ley de Gobierno, para subrayar que un Gabinete en funciones debe limitar su gestión "al despacho ordinario de asuntos públicos", lo que, según la jurisprudencia del Tribunal Supremo significa que sólo puede ocuparse de asuntos "cuya resolución no implique el establecimiento de nuevas orientaciones políticas ni signifique condicionamiento, compromiso o impedimento para las que deba fijar el nuevo Gobierno".

Por tanto, el Gobierno defiende que en estos casos sus actos únicamente podrían ser analizados por el Poder Judicial y nunca por el Legislativo.

España vive en la incertidumbre política desde los comicios generales de diciembre de 2015, en los que el Partido Popular (PP)  perdió la mayoría absoluta al conseguir solo 123 escaños, seguido por el Partido Socialista  Obrero Español (PSOE) con 90 escaños, Podemos con 69 (incluidas sus alianzas territoriales) y Ciudadanos con 40.

Los líderes de los partidos españoles Ciudadanos, Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Podemos: Albert Rivera (izquierda), Pedro Sánchez (centro), y Pablo Iglesias, se estrechan las manos antes del debate electoral organizado por el diario El País, 30 de noviembre de 2015.

 

Desde entonces los partido políticos más influyentes del país no han sido capaces de llegar a un acuerdo de Estado para formar gobierno, comenzando por el líder de PP, Mariano Rajoy que se ha obstinado en ser presidente del Ejecutivo con apoyo de los socialistas y Ciudadanos, hecho que no ha sido secundado por estas formaciones, provocando que Rajoy ni siquiera se presentase ante Congreso para la sesión de investidura.

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