• El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi.
Publicada: jueves, 5 de noviembre de 2026 1:47

Irán acusó al jefe de la AIEA de doble rasero por expresar preocupación por reservas del uranio del país y guardar silencio ante los ataques contra sus sitios nucleares.

“Rafael Grossi volvió a expresar su preocupación por las reservas de uranio enriquecido de Irán al 60 %, pero guardó silencio ante los bombardeos ilegales contra las instalaciones nucleares pacíficas de Irán sometidas a salvaguardias. Estos actos de agresión también atentaron contra los pilares del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas, el TNP y el Estatuto de la AIEA”, declaró el miércoles la Misión Permanente de Irán ante las Organizaciones Internacionales en Viena en su cuenta de X.

Cada gramo de nuestro material nuclear está sujeto a la vigilancia de la AIEA

Aludiendo a informes anteriores del organismo, la misión iraní afirmó que Grossi es plenamente consciente de que la AIEA ha contabilizado hasta el último gramo del material nuclear de Irán.

Además, añadió que ninguno de sus informes han registrado jamás el desvío de un solo gramo de dicho material para usos no declarados.

La misión subrayó que el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) no establece ningún límite máximo para el nivel de enriquecimiento de uranio y que nadie tiene autoridad para imponer arbitrariamente un límite artificial.

Asimismo, cuestionó por qué el director general de la AIEA no expresa una preocupación similar por la acumulación de toneladas de material nuclear apto para la fabricación de armas y de plutonio en todo el mundo, incluso en países que no poseen armas nucleares.

Grossi había reiterado anteriormente sus preocupaciones sobre el programa nuclear pacífico de Irán en una entrevista con la emisora colombiana Caracol Radio, en la que afirmó que ciertos aspectos de las actividades nucleares iraníes resultaban preocupantes y que Teherán no había proporcionado plenamente la transparencia y el acceso solicitados por la AIEA.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, criticó el lunes la actuación de Grossi y afirmó que el director general de la AIEA tenía importantes obligaciones pendientes con Irán que debía atender antes de hablar sobre acontecimientos futuros.

Baqai señaló que una de esas obligaciones estaba relacionada con la falta de una postura de Grossi contra crímenes cometidos contra Irán. Añadió que el director general había contribuido a crear un clima destinado a justificar los crímenes de Estados Unidos e Israel mediante la elaboración de un informe ambiguo.

El portavoz iraní también subrayó que los ataques militares contra las instalaciones nucleares de Irán habían socavado la credibilidad de la AIEA y añadió que el propio Grossi tenía responsabilidad directa en este sentido.

Estados Unidos e Israel atacaron a Irán en dos ocasiones, en junio de 2025 y el 28 de febrero, en medio de las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington. Además de instalaciones militares y civiles, incluidos hospitales y escuelas, los agresores atacaron en ambas guerras instalaciones nucleares iraníes destinadas a fines pacíficos y sometidas a salvaguardias, ante el silencio de la comunidad internacional y de la AIEA.

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