• El presidente de EE.UU., Donald Trump, y el vicepresidente JD Vance.
Publicada: miércoles, 4 de noviembre de 2026 22:02

Tanto Donald Trump como el vicepresidente JD Vance admitieron que perdieron las elecciones legislativas por la guerra contra Irán.

Después de que Vance atribuyera la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas a la guerra contra Irán, el presidente de EE.UU., Donald Trump, también ha afirmado este miércoles a los periodistas que su vicepresidente tiene razón, confirmando que la derrota fue “en gran medida” consecuencia de este conflicto.

“Creo que es mayormente cierto porque subió un poco el precio de la gasolina a corto plazo”, ha indicado el mandatario después de que los demócratas recuperaran el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado estadounidense.

Trump ha precisado que el efecto inmediato de la guerra en los precios de los combustibles generó rechazo entre los votantes.

 

En sus declaraciones, Trump también ha advertido a los demócratas que no iniciaran un proceso de destitución en su contra, aseverando que “destruirían al Partido Demócrata” si dan ese paso.

Vance atribuyó la derrota republicana a la guerra contra Irán y la relación con Israel

Las declaraciones de Trump llegan poco después de que Vance culpara al descontento por la impopular guerra contra Irán como la principal causa de la derrota republicana en las elecciones legislativas.

El vicepresidente ha reconocido que los votantes republicanos que apoyaron a Trump y a él mismo hace dos años habían cambiado de bando debido a los efectos que ha tenido la guerra con Irán sobre la economía estadounidense.

Vance ha señalado que una encuestadora mostró que la guerra con Irán y la economía fueron factores clave para que los votantes abandonaran a los republicanos, junto con el deseo de “cambiar nuestra relación con Israel”. 

“La razón por la que hemos perdido es la guerra”, ha expuesto el vicepresidente de EE.UU.

Ha dejado claro que el coste de la vida y la política de “Estados Unidos primero” fueron algunas de las razones de la derrota del Partido Republicano en las elecciones. 

En los comicios del martes, los demócratas recuperaron el Senado y conquistaron la Cámara Baja, poniendo fin al control republicano del Congreso y asestando un revés político a Trump.

La nueva mayoría permitirá a los demócratas controlar las comisiones de la Cámara de Representantes, abrir investigaciones sobre la Administración Trump, citar a funcionarios y examinar el gasto federal. La pérdida del control de ambas cámaras también limitará la capacidad del presidente estadounidense para sacar adelante su agenda legislativa durante los dos últimos años de su mandato.

tmv