El secretario general del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), el sheij Naim Qasem, afirmó este sábado que la prioridad hoy es detener la agresión israelí, la retirada de las tierras ocupadas, la liberación de los prisioneros y la reconstrucción de lo destruido por la guerra.
En un discurso con motivo del sexto aniversario del martirio del general Qasem Soleimani y del comandante Abu Mahdi al-Muhandis, el sheij Qasem aseguró que la vergüenza recae sobre quienes justifican a Israel y no presionan para detener su agresión contra Líbano, ni contribuyen, ni siquiera a través de la presión mediática, en apoyo a nuestros hermanos en Palestina ocupada.
“Queremos un Líbano soberano, libre e independiente, y un ejército fuerte, por lo que hago un llamado a armar al ejército nacional libanés para que pueda enfrentar a los enemigos”, señaló.
En el contexto libanés, el alto responsable de Hezbolá instó a los libaneses a “dialogar y llegar a un consenso", subrayando la importancia de "la unidad nacional frente a los enemigos”.
Asimismo, llamó a “celebrar las elecciones parlamentarias libanesas en su fecha”, a “devolver el dinero a los depositantes en su totalidad” y a “hacer justicia con los empleados del sector público”.
EEUU es un tirano e Israel es un agresor
El sheij Qasem describió las relaciones de Hezbolá con Irán como una relación “muy natural”, señalando que “el imperialismo impone sus condiciones y convicciones a aquellos que se someten a él, mientras que Irán apoya sin pedir nada a cambio”, y agregó que “Irán se beneficia cuando la región está estable y sobre bases correctas”.
Añadió que “la tutela extranjera y árabe interviene en la economía y la política, nombra a los responsables e interviene para cambiar las convicciones y para sus propios beneficios, mientras que Irán nunca ha intervenido para cambiar la dirección”.
El líder de Hezbolá recalcó que la Resistencia cree que EE.UU. es un tirano que agreda a Líbano, y que “nuestro país debe liberarse”, afirmando también que Israel es un agresor. Aseguró que “la resistencia, el rechazo a la ocupación y la lucha contra la corrupción son una cuestión de fe y de interés”.
Consideró que “Líbano ha sido un modelo de sacrificio, dignidad y liberación, logrando grandes éxitos gracias a su resistencia, su pueblo y su ejército, con el liderazgo de los mártires, especialmente el mártir Seyed Hasan Nasralá, “quien dio su alma, su vida, su hijo y todo lo que tenía por Palestina”.
“No debemos olvidar el ejemplo de Yemen, un modelo de sacrificio y pionero por la causa palestina”, precisó.
El objetivo del mártir Soleimani era apoyar la Resistencia en Palestina
Al abordar la ocasión, el sheij Qasem destacó que el mártir Soleimani “ascendió rápidamente en diversos cargos debido a sus características destacadas, siendo un militar competente que siempre se entrenaba y entrenaba a otros”.
Habló sobre la conciencia política y militar que el mártir llevaba, como un hombre de campo, y añadió que “el mártir Soleimani es un modelo de obediencia a Dios y de un proyecto islámico genuino que trabaja en beneficio del ser humano”.
También señaló que el mártir Soleimani recibió la medalla Zulfiqar, la más alta distinción de Irán, y destacó que la visión del mártir Soleimani hacia el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, “era una de amor, lealtad, interacción y obediencia, y esta fue una de las razones del éxito en la relación con el liderazgo sabio”.
Sobre la relación fraternal que unía al mártir Soleimani con el líder de Hezbolá, el mártir Seyed Hasan Nasralá, el sheij Qasem la describió como “especial”, y recordó que “un día antes de su martirio, Soleimani vino a Líbano para saludar al señor Nasralá, luego fue asesinado por EE.UU.”.
El líder de Hezbolá recordó que “Soleimani fue comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán desde 1998, y el objetivo principal era apoyar la resistencia en Palestina, la resistencia en la región y frustrar los planes de Estados Unidos”.
Señaló que “perdimos al hach Qasem entre nosotros, pero él ganó la medalla del martirio al enfrentarse al tirano estadounidense”.
Finalmente, el el sheij Qasem destacó que el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), “Abu Mahdi al-Muhandis desempeñó un papel importante y fue capaz de frustrar el proyecto del ‘Estado de Daesh’ en Irak, lo que representó el fracaso del proyecto de EE.UU.”.
hnb
