• Un barco de la Guardia Costera de Estados Unidos
Publicada: viernes, 2 de octubre de 2026 18:15

La Guardia Costera de Estados Unidos anunció este viernes que interceptó en el Caribe dos buques que transportaba combustible a Cuba.

Según los medios locales, la Guardia Costera de Estados Unidos afirmó haber interceptado y confiscado dos buques de carga que transportaban combustible ilegal con destino a Cuba, una medida adoptada en el marco del bloqueo de combustible impuesto por Washington a la isla con el objetivo de ejercer presión sobre su Gobierno.

La Guardia Costera de Estados Unidos ha señalado en un comunicado que el portacontenedores de unos 91 metros de largo, llamado “Grace”, fue detenido el 5 de septiembre en el mar Caribe entre Cuba y México luego de que se sospechara que usaba tácticas de “flota oscura” para evitar ser detectado.

Aunque la Guardia Costera no proporcionó detalles sobre esas tácticas, los barcos pueden ocultar su destino a través de diversos medios, incluyendo apagar sus transpondedores de ubicación y navegar a oscuras.

De acuerdo con La Guardia Costera, otra embarcación más pequeña, el “Jaira Provider”, fue incautada a principios de este verano que también transportaba combustible con destino a Cuba.

 

Según el diario The New York Time, las medidas muestran que el gobierno de Trump emplea a las fuerzas militares —y no solo amenazas de aranceles— para hacer cumplir un bloqueo de combustible a Cuba. La política ha ayudado a paralizar la economía y al gobierno cubanos, y ha provocado un sufrimiento generalizado entre la población que aún reside en el país, estimada entre 8 y 10 millones.

El medio estadounidense ha indicado que los funcionarios de la Guardia Costera se negaron a decir cómo es que la agencia determinó que el combustible estaba destinado a llegar a Cuba; solo citó que se basaba en información de inteligencia.

No estaba claro cuánto combustible transportaba el “Grace”, pero la Guardia Costera dijo que el “Jaira Provider” transportaba unos 794 936 litros. Aunque las cantidades transportadas por ambos buques eran relativamente reducidas, su interceptación pone de relieve la estrategia del Gobierno de Trump para supervisar y controlar el flujo de combustible hacia Cuba.

La Guardia Costera tampoco proporcionó información sobre el origen del combustible que transportaban los dos buques interceptados, pero indicó que el último puerto en el que habían hecho escala ambos era Colón, Panamá.

Cuba produce parte del combustible que consume internamente, pero su producción es muy inferior a las necesidades del país para garantizar el suministro eléctrico de la red nacional. Por ello, la isla ha dependido de cargamentos extranjeros de combustible para mantener en funcionamiento el país.

Después de que Estados Unidos secuestrara en enero al presidente venezolano, Nicolás Maduro, Trump suspendió el suministro de combustible procedente de Venezuela, principal proveedor de combustible de Cuba.

Posteriormente, Trump incrementó la presión al amenazar con imponer aranceles a otros países que suministraran combustible a Cuba, una medida que, en la práctica, provocó el fin de los envíos extranjeros de combustible al país caribeño.

La escasez de combustible ha provocado varios apagones generalizados en Cuba y ha sumido al país en una crisis aún más profunda. La situación ha dificultado el funcionamiento de los hospitales y ha provocado escasez de alimentos y agua.

El ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó la semana pasada el bloqueo de combustible de “acto de guerra” durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y afirmó que la campaña de presión del Gobierno de Trump ha hecho que la situación sea “más cruel y peligrosa”.

hnb