• El canciller cubano, Bruno Rodríguez, al margen del 81.º período de sesiones de Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), en Nueva York, 26 de septiembre de 2026.
Publicada: sábado, 26 de septiembre de 2026 19:31

Cuba ha denunciado ante la ONU la hostilidad de EE.UU. y acusa a Washington de culpar a la víctima por el sufrimiento que sus medidas provocan.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha denunciado este sábado, al margen del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), en Nueva York, la hostilidad de Estados Unidos y ha acusado a Washington de culpar a la víctima por el sufrimiento provocado por sus medidas.

El verdugo culpa a la víctima

En este sentido, el canciller cubano ha subrayado que “es un acto de castigo colectivo, crimen también proscrito por el derecho internacional humanitario”.

En otra parte de su discurso, Rodríguez ha condenado las medidas de EE.UU. y ha señalado que “la meta evidente e inmediata es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen. El Gobierno de Estados Unidos y el Departamento de Estado han tenido que reconocer el sufrimiento infligido, pero tienen la desvergüenza y el cinismo de insistir en culpar al Gobierno de Cuba. El verdugo culpa a la víctima”.

En otra parte de su intervención, el jefe de la diplomacia cubana ha preguntado: “el presidente Estados Unidos [Donald Trump] declaró en este podio hace pocos días que Cuba es un Estado fracasado. Si así fuera, ¿por qué tuvieron entonces que establecer un bloqueo de combustible? ¿Por qué establecieron sanciones secundarias?”.

 

En el mismo contexto, ha abordado las políticas de Washington hacia otros países, que también tienen como objetivo presionar a Cuba.

Ha denunciado que “en un hecho insólito y sin precedentes, una superpotencia priva unilateralmente a todos los Estados del derecho a exportar el producto que deseen al país que deseen”.

Asimismo, el canciller cubano ha reiterado que más de 7000 contenedores han sido detenidos en el marco del cerco estadounidense en diversos puertos, muchos de ellos con alimentos, medicamentos y dispositivos médicos.

Pretensión absurda e irrealizable

En otra parte de su discurso, el canciller cubano ha destacado que “sin embargo, es alarmante el avance del expansionismo, los actos de usurpación y conquista, la agresión militar y económica. Es absurda e irrealizable la pretensión del Gobierno de Estados Unidos de imponer la paz mediante la fuerza. Pilares fundamentales del derecho internacional y de la Organización de Naciones Unidas, como la igualdad soberana entre los Estados, están bajo permanente ataque”.

El ministro cubano ha declarado que “el crimen genocida del sionismo contra el pueblo palestino, los ataques piratas contra embarcaciones y las ejecuciones extrajudiciales en el mar Caribe y zonas del Pacífico, la agresión militar contra la República Bolivariana de Venezuela y la guerra contra la República Islámica de Irán son nuevas manifestaciones de esta atrocidad”.

“También son reflejo de la crisis de identidad y relevancia que se ha impuesto a la Organización de las Naciones Unidas”, ha precisado.

Hostilidad permanente, abusiva y despiadada

En otra parte de sus declaraciones, Rodríguez ha denunciado que “en Cuba, como es conocido, encaramos una agresión multidimensional del Gobierno de Estados Unidos, una hostilidad permanente, abusiva y despiadada que dura ya casi siete décadas. Desde enero de 2026 se ha intensificado y vuelto más cruel y peligrosa con el establecimiento de un bloqueo energético que, por vía de la intimidación y la coerción, prohíbe a todos los países la exportación de combustibles a Cuba, lo que equivale a un bloqueo naval tipificado en el derecho internacional como un acto de guerra”.

Rodríguez ha añadido que a ello se suman “la intimidación a empresarios de diversos países para que abandonen contra su voluntad sus inversiones y negocios en Cuba, los obstáculos y trampas para impedir la llegada de embarques comerciales absolutamente legítimos, las presiones para impedir el flujo de visitantes y turistas y el esfuerzo dirigido a limitar, en todo lo posible, el acceso legítimo de Cuba a financiamientos, tecnología y mercados”.

El jefe de la diplomacia cubana ha detallado que “el impacto de un cerco tan férreo y despiadado tiene rostro humano. La guerra económica se dirige contra el pueblo, cae sobre la población cubana en su conjunto, cobra vidas, provoca dolor individual y colectivo, genera angustias. No es un daño colateral, es una política deliberadamente concebida para herir en lo más sensible a las familias cubanas”.

Cerco estadounidense a Cuba

El pasado 29 de enero, el mandatario estadounidense firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional ante la supuesta amenaza que representa Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región, acusando al Gobierno cubano de alinearse con “numerosos países hostiles”, así como de permitir el despliegue en la isla de “sofisticadas capacidades militares y de inteligencia” de Rusia y China. Asimismo, Washington ha amenazado con imponer aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana.

En medio de la escalada, La Habana ha rechazado las retóricas de EE. UU. y ha advertido que defenderá su integridad territorial. Cuba considera las medidas de Estados Unidos como un intento deliberado de provocar hambre, colapso económico y desesperación social, enmarcado en la política “genocida” de Washington contra la isla.

ght/hnb