• El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Publicada: martes, 22 de septiembre de 2026 9:50

La representante republicana Ashley Hinson expresó su frustración por el impacto en EE.UU. de la guerra contra Irán, en un evidente distanciamiento de Trump.

En una publicación en redes sociales el lunes, la legisladora declaró que “los habitantes de Iowa están sufriendo las consecuencias y no deberían tener que pagar el precio de la guerra en Irán, ni en la gasolinera ni en la caja del supermercado”.

Hison, candidata al Senado en las elecciones de mitad de mandato en noviembre, reclamó medidas inmediatas para reducir los precios y urgió el fin inmediato de la fallida guerra iniciada sin motivo por la Administración de Donald Trump, junto con el régimen de Israel, contra la nación persa.

La congresista propone la suspensión del impuesto a la gasolina, la paralización de las exportaciones de diésel y la creación de un programa de ayuda para los agricultores y camioneros que estén “aplastados por los altos costos”, entre otras posibles soluciones.

Los precios del diésel han subido drásticamente desde que Trump ordenó ataques conjuntos con Israel contra Irán en febrero. El lunes, la gasolina regular costaba poco más de 4,45 dólares por galón, según la AAA (Asociación Estadounidense del Automóvil), y el diésel alcanzó un máximo histórico de 6,50 dólares por galón.

Según POLITICO, es la segunda vez que Hinson, fiel aliada de Trump, expresa su preocupación por la guerra. En junio, este medio estadounidense obtuvo un audio en el que la congresista advertía que la guerra podría convertirse en un “lastre político” si se prolongaba mucho más.

 

No solo Hison ha cuestionado públicamente la decisión bélica de Trump, el republicano Mike Rogers por Michigan urgió que “la guerra con Irán tiene que terminar, y debe terminar pronto”.

Estas declaraciones ponen de manifiesto la creciente preocupación entre algunos candidatos republicanos de que la guerra, que ya dura casi siete meses, se esté convirtiendo en un lastre político de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, que determinarán si los republicanos pueden mantener estrechas mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado.

Los estadounidenses se han mostrado descontentos tanto con la gestión económica de Trump como con la guerra contra Irán, mientras la inflación se mantiene persistentemente alta. El índice de aprobación de Trump ha caído al 32 %, el más bajo de su carrera, según la última encuesta de Reuters/Ipsos publicada el lunes.

Entretanto, las autoridades estadounidenses intentan minimizar la responsabilidad de la Casa Blanca y culpar a Irán, mientras que analistas del sector energético apuntan que el detonante principal del alza en la gasolina y el diésel deriva de la propia gestión de Trump sobre el conflicto desatado por él mismo en Asia Occidental.

ncl​​​​​/tqi