• El presidente de EE.UU., Joe Biden, visita una estación de bomberos en Massachusetts, 24 de noviembre de 2022. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 25 de noviembre de 2022 6:07

Joe Biden, incapaz de controlar la violencia armada en EE.UU., acentúa una vez más su propuesta para prohibir la venta al público de armas de asalto.

“La idea de que todavía permitimos que se compren armas semiautomáticas es enfermiza (...) Ni una sola razón solitaria para ello, excepto las ganancias para el fabricante de armas”, dijo el jueves el presidente norteamericano en Nantucket, estado de Massachusetts (noreste de EE.UU.).

Sus declaraciones llegan después de los recientes tiroteos masivos registrados en los estados de Virginia y Colorado con 12 muertos y 25 heridos. En Virginia, el martes un empleado de Walmart, posiblemente un gerente, abrió fuego y mató a seis compañeros de trabajo en la tienda, antes de suicidarse.  

En otro escenario similar, cinco personas perdieron la vida y otras 25 resultaron heridas en un tiroteo ocurrido el domingo en Colorado Springs. 

Por todo ello, Biden promete “tratar de deshacerme de las armas de asalto”. El mandatario que hace dos años tomó el timón de la Casa Blanca admitió que “todavía no me he comprometido directamente” en el asunto de la violencia armada.

En junio y tras similar tragedia en EE.UU., el mandatario demócrata solicitó al Congreso que se prohíban las armas de asalto en el país y luego firmó una ley para que se establezcan leyes más estrictas para controlar el flagelo, una solicitud que todavía queda sin reacción por parte de legisladores.

A día de hoy, resulta más que improbable que el Congreso dé luz verde a una reforma que el mandatario tanto reclama, más aún después que los republicanos se hicieran con el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término.

mrg