• Varios aviones de la Fuerza Aérea de EE.UU. desplegados en el Aeropuerto Internacional Hato, en la isla de Curazao, en el Caribe.
Publicada: martes, 23 de junio de 2020 9:05

Estados Unidos envió dos aviones de vigilancia a una base cerca de la costa venezolana como parte de una supuesta operación antinarcótica en el Caribe.

Un avión de alerta temprana y control aerotransportado, modelo E-3 Sentry, y un avión de transporte C-5 Galaxy, posiblemente con equipamientos, volaron el lunes al Aeropuerto Internacional Hato, en la isla de Curazao, a poca distancia de la costa venezolana.

El Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM, por sus siglas en inglés) anunció el viernes en un comunicado que cuatro aviones de la Fuerza Aérea se desplegarán en Curazao para operaciones antinarcóticos.

Un avión de vigilancia E-3 Sentry y una aeronave de guerra electrónica E-8C, apoyados por dos aviones de reabastecimiento aéreo KC-135 Stratotanker, participarán en las misiones de detección y monitoreo en el espacio aéreo internacional, según dijo USSOUTHCOM.

La misión, conforme al USSOUTHCOM, busca desmantelar a los grandes cárteles de la droga en la región.

 

Si bien el texto no menciona específicamente a Venezuela, puede haber pocas dudas sobre a qué país se dirige la llamada operación antinarcótica estadounidense.

La medida se lleva a cabo cuando Washington busca aumentar su presión máxima contra el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Estados Unidos ha estado utilizando misiones antinarcóticos como una forma de ejercer presión adicional contra Maduro, sobre todo después de que la Administración estadounidense no pudo impedir el mes pasado el envío de gasolina iraní a Venezuela.

En abril, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, amplió las llamadas operaciones antidrogas en el Caribe, alegando que los narcotraficantes estaban utilizando la crisis del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, para aumentar sus envíos de drogas a Estados Unidos.

Casi al mismo tiempo, Washington designó a varios altos funcionarios venezolanos, incluido Maduro, como “narcoterroristas”, y ofreció recompensas multimillonarias por su captura.

Desde entonces, se han visto numerosos aviones estadounidenses de vigilancia y de patrulla marítima en el Caribe e incluso cerca de la costa venezolana.

Maduro rechaza categóricamente las acusaciones en su contra y resalta que la gran mayoría de la cocaína sale de Sudamérica a través de Colombia, un firme aliado estadounidense.

El líder chavista asegura además que EE.UU., con sus llamadas operaciones antinarcóticos y presiones sobre Caracas, busca apoderarse de las vastas reservas petroleras de Venezuela, las más grandes del mundo.

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