• El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ofrece un discurso ante la Cámara de Comercio estadounidense en Washington, 30 de julio de 2018.
Publicada: martes, 31 de julio de 2018 0:52

El Gobierno de EE.UU. lanza una advertencia velada a China, al anunciar que contrarrestará a cualquiera que trate dominar la región Indo-Pacífico.

“Nunca buscaremos dominar el Indo-Pacífico y nos opondremos a cualquier país que lo haga”, aseveró el lunes el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, en un discurso que buscaba relanzar la estrategia de Washington en la región, uno de los más importantes núcleos de tensión entre EE.UU. y China.

El máximo diplomático estadounidense, de hecho, tiró varios dardos hacia el gigante asiático, aunque sin citarla, por la construcción de islas artificiales e instalaciones militares en el mar de la China Meridional. Washington dice que Pekín podría usar estas infraestructuras para restringir la circulación marítima libre, alegato que rechaza China.

Hablando ante la Cámara de Comercio estadounidense, Pompeo adelantó la decisión del Gobierno para invertir 113 millones de dólares en proyectos de tecnología, energía e infraestructura en la región Indo-Pacífico, en un intento por contrarrestar la también creciente influencia económica de China.

“Estos fondos representan solo el primer pago de una nueva era de compromiso económico de EE.UU. por la paz y la prosperidad en el Indo-Pacífico”, afirmó el secretario de Estado.

Nunca buscaremos dominar el Indo-Pacífico y nos opondremos a cualquier país que lo haga”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, en un discurso que buscaba relanzar la estrategia de Washington en la región, uno de los más importantes núcleos de tensión entre EE.UU. y China.

 

Reiteró también la firme voluntad de Washington para “expandir” su relación comercial con los países de la referida región y dejó claro que el Indo-Pacífico “es de gran importancia para la política exterior estadounidense”.

Pompeo, cuyo país está inmerso en una prolongada disputa comercial con China, intentó, en su discurso, restar importancia a la estrategia económica de Pekín en su comercio con otros países.   

“Creemos en una alianza estratégica, no en una alianza de dependencia”, adujo el secretario de Estado, acusando a China, de manera implícita, de intentar “dominar” a sus socios.

China ha denunciado en múltiples ocasiones la “mentalidad de guerra fría” de EE.UU., después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara al gigante asiático de “rival que amenaza los intereses de Washington”.

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