• Los cuerpos de los miembros del CGRI martirizados durante la agresión conjunta de Estados Unidos y Arabia Saudí en Irak han llegado a Irán, 31 de julio de 2026.
Publicada: viernes, 31 de julio de 2026 11:20

Cuerpos de cinco miembros del CGRI, asesinados en un ataque de EE.UU. y Arabia Saudí en Irak, han sido repatriados a Irán a través del paso fronterizo de Mehran, oeste del país.

Los miembros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán que fueron martirizados en ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudí en la provincia iraquí de Diyala, habían sido encargados de ayudar a garantizar la seguridad de la peregrinación anual de Arbaín, protegiendo a los peregrinos iraníes que viajaban a Irak cuando fueron alcanzados por los ataques aéreos.

Cuatro de los mártires fueron identificados como Morteza Akbari, de la ciudad de Jomein, en la provincia de Markazi, y Ali Asqar Astaneh, Abolfazl Motaqi y Amirabás Darhamforoush, de la ciudad de Kashan, en la parte norte de la provincia de Isfahán.

Los medios iraníes han informado de que los preparativos para los funerales están en marcha y que los cuerpos serán trasladados a sus ciudades natales para su entierro.

El paso fronterizo de Mehran, en la provincia occidental de Ilam, sirve como principal puerta de entrada para los peregrinos de Arbaín, y más del 60 % de los viajeros a Irak utilizan esta ruta cada año.

Arbaín marca cuarenta días después del aniversario del martirio del Imam Husein (P), nieto del Profeta del Islam, el Hazrat Mohamad (P).

La repatriación se produce tras los ataques aéreos conjuntos de Arabia Saudí y Estados Unidos contra posiciones de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) en varias provincias del país, llevados a cabo el miércoles.

 

Los ataques tuvieron como objetivo posiciones de Al-Hashad Al-Shabi en Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Karbala y Diyala, causando la muerte de al menos 20 combatientes de la Resistencia y heridas a otros 32.

Los ataques se produjeron después de que Riad afirmara que grupos de la Resistencia iraquí habían lanzado ataques contra sus instalaciones petroleras, acusaciones que fueron rechazadas tanto por el Gobierno iraquí como por los grupos de la Resistencia.

El presidente iraquí, Nizar Amedi, condenó los ataques como “un acto inaceptable, una flagrante violación de la soberanía iraquí y contrario al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas”.

Asimismo, el Consejo de Seguridad Nacional de Irak reafirmó el rechazo de Bagdad a las acciones hostiles en su territorio y pidió que las disputas se resolvieran por medios diplomáticos.

arz/tqi