“Travis King [el soldado estadounidense] confesó que tomó la decisión de pasar a la RPDC [República Popular Democrática de Corea] debido a que sentía malestar por el maltrato inhumano y la discriminación racial reinante en el Ejército de Estados Unidos”, ha publicado este miércoles la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA, por sus siglas en inglés).
De acuerdo a una investigación realizada por un órgano relevante de Corea del Norte, el primer estadounidense arrestado por Pyongyang en casi cinco años, ha admitido que había ingresado ilegalmente al suelo norcoreano, publica el medio.
El militar norteamericano ha expresado su voluntad de buscar refugio ante la RPDC o un tercer país, denunciando que estaba desilusionado con la sociedad desigual estadounidense.
Travis King, un soldado de segunda clase de 23 años, “entró de forma ilegal en el territorio” de Corea del Norte el 18 de julio mientras acompañaba a los turistas en un pueblo fronterizo de Corea, precisamente en el área de seguridad conjunta de Panmunjom, y “quedó bajo control de soldados” norcoreanos al otro lado de la línea de demarcación militar, en el suelo norcoreano, precisa el noticiero KCNA.
Desde Estados Unidos, también, reaccionan ante el informe publicado sobre King, señalando que no se puede verificar “estos supuestos comentarios”. “Seguimos enfocados en su regreso seguro”, ha dicho un funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos a CBS News.
La detención se produce en un pico de tensión entre Pyonyang y Washington. Por una parte, Estados Unidos, junto a Corea del Sur y Japón, realiza frecuentes ejercicios militares en la región y, por la otra, Corea del Norte, tras calificar tales juegos de guerra de provocaciones, responde con ensayos de nuevas armas y misiles para mantenerse vigilado ante cualquier escenario.
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