• Una vacuna anti-COVID rusa en forma de yogur crea anticuerpos en animales de laboratorio.
Publicada: sábado, 17 de abril de 2021 2:29

Un instituto ruso anuncia planes para producir en un año la primera vacuna comestible del mundo contra el nuevo coronavirus, que tendrá un sabor similar al yogur.

Según informó el viernes la agencia local RIA Novosti, el Instituto de Medicina Experimental de San Petersburgo ha iniciado los estudios preclínicos de la vacuna a base de yogur.

Se espera que la fórmula pueda acelerar el proceso de inmunización para millones de personas por vía oral, aunque para completar la investigación, los científicos necesitan entre 200 y 220 millones de rublos, y ahora están buscando fuentes de financiación extrapresupuestarias.

Durante la creación de la vacuna contra la COVID-19, un fragmento del genoma del coronavirus sintetizado se incrusta en el genoma de la bacteria. Como resultado de esta modificación genética, la bacteria produce la proteína de coronavirus, que, a su vez, garantiza que el organismo produzca una respuesta inmune”, explicó Alexánder Dmítriev, director del mencionado instituto.

 

El experto agregó que las bacterias modificadas genéticamente en forma de polvo se vierten, por ejemplo, en un tanque con leche y, aproximadamente en un día, se obtiene un producto listo que no necesita ser limpiado de impurezas. “Solo queda empaquetarlo", indicó Dmítriev.

Sin embargo, el equipo de científicos advierte que su receta no debe verse aún como una respuesta fácil para poner fin a la pandemia. “Estamos avanzando con mucho cuidado para evitar una situación en la que cualquier nuevo producto médico comience a percibirse como una panacea que salvará a la humanidad”, advirtió, por su parte, Alexánder Suvórov, jefe del departamento de microbiología molecular del mismo instituto.

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