• El dispositivo que emula al cerebro humano, tiene un diámetro promedio de solo 360 nanómetros.
Publicada: jueves, 26 de diciembre de 2019 1:40

Científicos desarrollan un dispositivo a nanoescala que imita el cerebro humano y que realiza funciones como el aprendizaje, memorización, olvido y sueño.

El equipo de investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), ha desarrollado una red neuromórfica compuesta por numerosos nanocables metálicos que, de hecho, es un modelo de cerebro.

La forma, en que el dispositivo evoluciona y cambia constantemente, imita el cerebro humano. Puede generar diferentes tipos de patrones de comportamiento que no se repiten”, comentó el coautor del estudio James Gimzewski, científico de la UCLA.

La investigación es un primer paso en un camino que eventualmente podría conducir a computadoras que se asemejan física y funcionalmente al cerebro, máquinas que pueden ser capaces de resolver problemas con los que luchan las computadoras contemporáneas, y que pueden requerir mucha menos energía que las computadoras de hoy.

 

El dispositivo que los investigadores estudiaron está hecho de una maraña de nanocables de plata, con un diámetro promedio de solo 360 nanómetros. (Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro). Los nanocables se recubrieron con un polímero aislante de aproximadamente 1 nanómetro de espesor. En general, el dispositivo en sí medía unos 10 milímetros cuadrados, tan pequeño que tomaría 25 de ellos para cubrir un centavo.

Los nanocables permitieron que se autoensamblaran aleatoriamente en una oblea de silicio, formaron estructuras altamente interconectadas que son notablemente similares a las que forman la neocorteza, la parte del cerebro involucrada con funciones superiores como el lenguaje, la percepción y la cognición.

“Nuestro enfoque podría ser útil para generar nuevos tipos de hardware que sean eficientes en cuanto a la energía y capaces de procesar conjuntos de datos complejos que desafíen los límites de las computadoras modernas”, señaló a su vez Adam Stieg, otro coautor del estudio.

Los servidores informáticos, que cumplen tareas complejas, utilizan cientos de veces más energía que el cerebro humano. Los científicos esperan que la tecnología que proponen se utilice para crear máquinas inteligentes que se basen en unos principios fundamentalmente diferentes a los utilizados en los ordenadores modernos.

lvs/krd/alg