• Submarino de propulsión nuclear USS Georgia (SSGN-729) de EE.UU.
Publicada: sábado, 22 de enero de 2022 6:41

China alerta que Japón y EE.UU. amenazan la seguridad mundial al buscar ocultar su historial en el sector nuclear y apuntar el dedo acusador contra Pekín.

En una rueda de prensa mantenida el viernes, el portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Zhao Lijian, denunció la declaración conjunta de EE.UU. y Japón sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), en la que instaron a Pekín a aumentar la transparencia y reducir los riesgos nucleares.

A su vez, el diplomático chino acusó a Washington y Tokio de intentar desviar la atención, la responsabilidad y ocultar su “deplorable” historial en el sector nuclear.

EE.UU. es la mayor amenaza para la seguridad estratégica mundial. Con el arsenal nuclear más grande y avanzado del mundo, EE.UU. todavía está invirtiendo billones de dólares para mejorar su “tríada nuclear””, criticó.

 

Tras advertir que Washington está desarrollando armas nucleares de bajo rendimiento, reduciendo el umbral para el uso de tales armas, Zhao instó al país norteamericano a ocuparse de sus propios asuntos antes de criticar a China.

Por otro lado, el vocero indicó que, aunque Japón alega que no posee armas nucleares, “mantiene en almacenamiento a largo plazo una gran cantidad de materiales nucleares sensibles que exceden sus necesidades reales, incluido el plutonio apto para armas, que plantea graves riesgos de proliferación nuclear y constituye un peligro para la seguridad nuclear.

De hecho, aseguró, Pekín mantiene su fuerza nuclear en el nivel mínimo requerido con el fin de proteger a su seguridad nacional. Al respecto, insistió en que China no será el primer país en usar armas nucleares en un conflicto y está comprometida con una estrategia nuclear defensiva.

En los últimos años, China ha logrado muchos avances en la tecnología de armas y su arsenal ya incluye más de 200 ojivas nucleares, pues quiere alcanzar lo que considera un “mínimo disuasivo nuclear creíble”.

No obstante, EE.UU. tiene la posición opuesta hacia tales avances de Pekín, mientras que nunca proporciona información cierta sobre el desarrollo de sus propias armas nucleares superavanzadas.

mdh/fmk