• Un submarino de la Armada de EE.UU. en plena travesía sobre la superficie marina.
Publicada: miércoles, 14 de abril de 2021 21:29

Un informe revela que China ha iniciado la construcción de su tercer buque de rastreo antisubmarinos en un astillero, en plena escalada de tensiones con EE.UU.

Varios documentos desclasificados apuntan a que la Armada de China ha puesto en marcha, recientemente, la construcción de su tercer buque de rastreo antisubmarinos en un astillero naval situado en la provincia de Wuhan, a fin de mejorar sus capacidades de detección de sumergibles, según ha recogido este miércoles la revista estadounidense The National Interest.

El reporte revela que lo más probable es que el barco en cuestión tenga un diseño similar a un SWATH (acrónimo en inglés de un acuaplano de doble casco y superficie pequeña) o lo que es lo mismo, un navío tipo catamarán con una leve superficie de flotación sobre el agua.

El diseño de doble casco es muy estable, incluso a altas velocidades o en mares agitados, y también permite que el navío sea muy sigiloso, una característica útil para un barco destinado a usar radares y otros dispositivos de escucha acústica para detectar submarinos, señala el texto.

Tras indicar que el citado diseño chino podría asemejarse a los SWATH de fabricación estadounidense, el informe agrega que esta posibilidad lleva a pensar que este tipo de catamaranes son de largo recorrido y presentan una alta resistencia.

De acuerdo con el documento, los barcos tipo SWATH rastrean a los submarinos arrastrando dispositivos de sonar remolcados detrás de ellos en largos carretes de cable, y pueden detectarlos disparando señales acústicas bajo la superficie oceánica y recibir su rebote en caso de que se toparan con un sumergible que estuviera navegando en las profundidades de las aguas marinas.

 

Si bien en el pasado la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China ha podido realizar tareas de rastreo de buques y aviones de la Armada de EE.UU. desplegados en las aguas del mar de la China Meridional, todo parece indicar que ahora el gigante asiático se ha propuesto mejorar sus capacidades de detección de navíos adversarios, incluso aquellos que pudieran surcar las áreas por debajo de la superficie acuática, anota la publicación.

The National Interest agrega, en este contexto, que durante un ejercicio naval multinacional, liderado por EE.UU. en 2014, el EPL pudo enviar sigilosamente uno de sus barcos de vigilancia electrónica cerca del portaviones USS Ronald Regan, el cual encabezaba un grupo de buques de combate, con el objetivo de recabar datos electrónicos.

Las cosas poco han cambiado desde entonces, puesto que en este momento la escalada de tensiones entre Pekín y Washington va in crescendo a medida que EE.UU. sigue desplegando sus buques de combate en el mar de la China Meridional, región marítima que el gigante asiático se disputa con otros países regionales.

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