• Fuerzas chinas participan en ejercicios militares internacionales en los extrarradios de la ciudad rusa de Yeisk, en 2015.
Publicada: miércoles, 25 de mayo de 2016 1:00
Actualizada: sábado, 27 de mayo de 2017 4:00

China, un día después de que Washington anunciara el levantamiento del largo embargo militar a Vietnam, advirtió a EE.UU. de que no atice el fuego en Asia.

El lunes, el presidente de EE.UU., Barack Obama, adelantó en Vietnam que su país levantará por completo la prohibición a la venta de equipamiento militar al país asiático, en vigor desde hace medio siglo.

Obama aseguró que la decisión no está relacionada con China, sino que tiene como objetivo la normalización de las relaciones bilaterales con Vietnam, pero reconoció que ambos países comparten una misma preocupación por las actividades chinas en el mar de la China Meridional.

De todas maneras y como era de esperar, la respuesta de Pekín fue contundente. Criticó a Washington por acercarse a un país que arrastra una complicada relación con China pese a compartir una ideología comunista, ya que se disputan la soberanía de las islas adyacentes.

"EE.UU. y Vietnam no deben atizar el fuego en la región”, escribió el martes el diario China Daily, vocero del gobernante Partido Comunista chino, señalando que la decisión de Obama es un intento por “frenar el ascenso de China”. “Esto, de ser cierto, no augura nada bueno para la paz y la estabilidad regional”, argumentó.

"EE.UU. y Vietnam no deben atizar el fuego en la región”, escribe el diario China Daily, vocero del gobernante Partido Comunista chino, señalando que la decisión de Obama es un intento por “frenar el ascenso de China”.

 

Por otra parte, el rotativo chino Global Times calificó de “terrible mentira” las afirmaciones de Obama sobre que su decisión de levantar el embargo militar a Vietnam no tenía nada que ver con China. Todo esto solo exacerbará el “antagonismo estratégico entre Washington y Pekín”, alertó.

Asimismo acusó al Gobierno norteamericano de tratar de crear tres redes alrededor de China; una, ideológica; otra, de seguridad, y la tercera, comercial y económica, para así asegurarse el dominio de la región.

EE.UU. acusa a China de militarizar el referido mar al convertir los arrecifes y rocas en disputa en supuestas bases militares. Pekín, por su parte, rechaza estas acusaciones y culpa a EE.UU. de alentar a sus rivales para una confrontación con China.

China, además, denuncia el aumento de las patrullas navales de EE.UU. y sus ejercicios militares en el mar de la China Meridional.

mpv/nii/

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