Culpan al presidente de no supervisar uno de los brotes de coronavirus más mortíferos del mundo por lo que exigieron su destitución.
Los brasileños están cada vez más furiosos por la lentitud del lanzamiento de la vacuna en Brasil. Creen que el juicio político de Bolsonaro, es la solución para salvar vidas durante la pandemia.
Actualmente, de los 210 millones de habitantes del gigante sudamericano, solamente un 10 % ha recibido las dos dosis necesarias de la vacuna anti-COVID-19.
Brasil es uno de los países más afectados por el brote, con más de 460 000 fallecidos y más de 16,4 millones de contagios.
El mandatario, que minimizó desde los primeros días la gravedad de la COVID-19, también desconfía de la efectividad de las mascarillas; y rechaza los confinamientos y las medidas de restricción para evitar la propagación del virus.
jpb/mkh
