• El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (izda), junto a su par paraguayo, Mario Abdo Benítez, en un acto en Paraguay, 26 de febrero de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 27 de febrero de 2019 19:14

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha homenajeado al dictador Alfredo Stroessner (1954-1989) en un acto junto a su par de Paraguay, Mario Abdo Benítez.

Bolsonaro y Benítez —cuyo padre trabajó como secretario privado de Stroessner— participaron ayer martes en un acto para el nombramiento de los nuevos encargados de la represa de Itaipú, fundada en 1974 por el dictador sobre el río Paraná y compartida por ambos países.

En su discurso, el ultraderechista dirigente brasileño se deshizo en elogios hacia el dictador Stroessner, que controló Paraguay con mano de hierro durante más de cuatro décadas, haciéndose responsable de miles de detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas

“Quisiera recordar a aquellos que realmente fueron los responsables de esta obra. Las primeras tratativas (para construir la represa) comenzaron hace tiempo, en el gobierno del mariscal (Humberto) Castelo Branco”, destacó Bolsonaro, citado por el diario Folha de São Paulo.

Entonces aquí mi homenaje a nuestro general Alfredo Stroessner (dictador paraguayo)”, declaró el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, junto a su homólogo paraguayo, Mario Abdo Benítez.

 

En el acto, el jefe de Estado brasileño subrayó que todo aquello era posible gracias “a un hombre de visión, un estadista que sabía perfectamente lo que su país, Paraguay, necesitaba de la energía para crecer”.

“Entonces, aquí mi homenaje a nuestro general Alfredo Stroessner”, llegó a afirmar el mandatario y excapitán brasileño frente a su homólogo paraguayo.

En mayo de 1954, el general Stroessner encabezó un golpe de Estado contra el presidente paraguayo Federico Chaves, del Partido Colorado. Se conformó una Junta de Gobierno y se convocaron elecciones, que el golpista ganó sin oposición. Tomó el poder en agosto de ese año y extendió su mandato hasta el 3 de febrero de 1989, cuando lo derrocó una insurrección militar.

Durante la pasada campaña electoral presidencial brasileña, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, aseguró que su rival ultraderechista era una amenaza para la democracia y la paz social del país, y llegó a calificarle de “fascista” .

Apodado “el Donald Trump brasileño”, Bolsonaro se ha caracterizado por su discurso misógino y racista, además de por ser un acérrimo defensor de la última dictadura militar de Brasil (1964-1985).

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