El miércoles, miles de manifestantes salieron a las calles de Kazajistán, por cuarto día consecutivo, para protestar contra el aumento del precio del gas licuado desde el comienzo del año nuevo.
Entretanto, el servicio de prensa del Ministerio del Interior de Kazajistán informó de la muerte de al menos ocho personas, pertenecientes a los cuerpos de la Policía y la Guardia Nacional, como consecuencia de los enfrentamientos desatados entre los agentes del orden y la multitud enfurecida en las manifestaciones.
El Ministerio kazajo del Interior denunció que varias regiones del país fue testigo de los “disturbios” y “actos de vandalismo” organizados por “provocadores y elementos criminales”, que utilizaron piedras, arras de acero, bates y mezclas inflamables para atacar sedes del Gobierno, servicios públicos, del comercio, la gastronomía y el sector bancario, así como ambulancias, vehículos de bomberos y bienes de ciudadanos comunes.
“Cientos de personas sufrieron el maltrato de la multitud enardecida, incluyendo aquellas que garantizan la conservación del orden y la protección de la salud de la población, incluyendo a 317 agentes de la policía y miembros de la Guardia Nacional”, agregó.
🔴 #AHORA | Imágenes desde el interior de una morgue en Kazajistán, a esta hora no hay un numero oficial de muertos desde el inicio de la revuelta. pic.twitter.com/dz7aJS23D9
— Mundo en Conflicto 🌎 (@MundoEConflicto) January 5, 2022
Además, los medios locales indicaron que dos militares perdieron la vida durante el asalto al aeropuerto de Almaty (capital económica del país), ocupado durante la tarde del miércoles por manifestantes.
Horas antes, el presidente de Kazajistán, Kasim Zhomart Tokáev, se dirigió a la nación para reafirmar que actuará “con la mayor dureza posible” contra los responsables de los disturbios, así como con todos aquellos que hayan participado, considerando que las manifestaciones constituyen una “conspiración” y se basan en un “complot” instigado para desestabilizar el país.
El presidente de Kazajistán: No abandono el país
Tokayev dijo también que propondrá reformas del sistema político, sin ofrecer más detalles al respecto, pero negó los rumores de que esté preparándose para abandonar el país. “Mi deber constitucional es quedarme con el pueblo. Juntos, pasaremos este capítulo de la historia de Kazajistán”, señaló.
Sus comentarios tuvieron lugar después de que el Gobierno presentara su dimisión, una cuestión que no calmó las protestas.
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