Kushner, alto consejero del presidente de EE.UU., visitó Arabia Saudí, Jordania, Egipto, Marruecos, Catar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y los territorios palestinos ocupados por Israel en un intento por adelantar los planes avanzados en la conferencia, celebrada en junio en Baréin, para materializar el llamado ‘acuerdo del siglo’, que presuntamente busca resolver el conflicto entre los israelíes y palestinos en el territorio palestino.
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Kushner no se reunió con ningún funcionario palestino en su viaje que terminó el viernes tras un encuentro con autoridades marroquíes. Los palestinos tacharon de “parcializado” el viaje del yerno de Donald Trump, reiterando que la estrategia de la Casa Blanca solo favorece al régimen de Israel. Por eso, los palestinos han boicoteando los contactos con la Administración estadounidense desde diciembre de 2017, cuando EE.UU. reconoció unilateralmente Al-Quds (Jerusalén) como la “capital” de Israel.
Los funcionarios norteamericanos no han publicado las propuestas para resolver las disputas entre los israelíes y palestinos en lo relativo a las fronteras, la seguridad, los refugiados y la soberanía. Kushner se ha negado a comprometerse a proponer un Estado palestino, y otras autoridades de EE.UU., a su vez, han sugerido que los palestinos acepten la autonomía civil sin un Estado independiente.
En una entrevista con la cadena CNN, David Friedman, el embajador de EE.UU. en los territorios ocupados, ha dicho que Washington apoya la autonomía palestina, pero se niega a la condición de Estado.
Los funcionarios palestinos exigen un Estado autónomo en los límites que existían antes de la guerra de 1967, con Al-Quds como su capital y el derecho de regreso de al menos 5 millones de los refugiados a sus tierras autóctonas.
El Gobierno de Trump se ha alejado del apoyo a una solución de “dos Estados” y ha cambiado de opinión, rechazando llamar a Cisjordania una ocupada zona. El enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, Jason Greenblatt, recientemente ha dicho que Cisjordania “está en disputa” y se ha abstenido de repudiar los asentamientos de los colones.
Los funcionarios palestinos han resaltado que las opiniones de Greenblatt, que favorecen al régimen israelí, son un obstáculo para la paz.
En una reunión mantenida el miércoles con el rey jordano, Abdulá II, este último le dijo a Kushner que cualquier “plan de paz” debe incluir un Estado palestino basado en las fronteras de 1967. Los funcionarios jordanos están particularmente preocupados de que Washington convierta a Jordania en una “patria de facto” para los palestinos.
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El periódico israelí Yedioth Ahronoth ha apostillado que el objetivo de la gira de Kushner por Oriente Medio era invitar a líderes árabes a una cumbre en Camp David para avanzar en el “acuerdo del siglo” antes de las elecciones en los territorios ocupados.
En medio de las posturas pro-Israel, a Trump también se le ocurrió reconocer la soberanía israelí sobre los altos de Golán sirios ocupados en 1967. Si bien, no se relaciona directamente con los territorios palestinos, pero la medida indica que la Administración estadounidense no se siente obligada por el principio de derecho internacional que prohíbe la adquisición de territorios por la fuerza, de tal manera, que el régimen de Tel Aviv podría interpretar la mencionada iniciativa unilateral como una venia para anexionar Cisjordania.
En el 2018, Washington dejó de dar financiamiento a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA). La medida estadounidense entona con la postura de Israel, que acusa a la UNRWA de alentar a los refugiados a insistir en su derecho de retorno a los territorios ocupados. Conforme a lo filtrado, el supuesto plan de paz estadounidense niega el derecho al retorno de los refugiados palestinos.
Desde que Trump asumió el cargo, la realidad de un solo “Estado judío” ha sido reforzada. El respaldo de la Administración estadounidense ha promovido a la coalición derechista del premier israelí, Benjamín Netanyahu, a expandir los asentamientos en Cisjordania y Al-Quds para, según las autoridades palestinas, judaizar los territorios palestinos.
La situación se ha empeorado en los territorios ocupados como consecuencia del unilateralismo de Israel y EE.UU. Los enfrentamientos se han intensificado en la Explanada de las Mezquitas, lo que requiere la mediación jordana para restaurar la calma. Además, más de 300 palestinos han sido asesinados por los soldados israelíes desde el inicio de “Gran Marcha de Retorno” en 2018.
Es improbable que el “acuerdo del siglo” estadounidense contribuya significativamente a resolver la coyuntura, pero sí escala la situación ya tensa. Incluso bajo extrema presión, no se puede esperar que el liderazgo palestino esté de acuerdo con el enfoque estadounidense.
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