Tal y como anunció el canal 12 del régimen, el traslado se postergó ante un impasse entre el presidente argentino, Javier Milei, y el premier de Israel, Benjamín Netanyahu, cuando la empresa israelí Navitas Petroleum urgió la necesidad de empezar perforaciones offshore en las islas Malvinas a partir de 2028.
En diciembre, Buenos Aires conminó a Navitas Petroleum y a la británica Rockhopper por anunciar un proyecto petrolero valorado en 2100 millones de dólares frente a la costa de las Malvinas, argumentando que se trataba de una decisión unilateral del Gobierno británico sin permiso alguno de Argentina.
Tanto Rockhopper como Navitas están prohibidas de realizar actividades de perforación en suelo argentino desde 2013 y 2022, respectivamente.
Debido a esta discrepancia, las relaciones entre Buenos Aires y el régimen sionista se han visto empañadas, aun cuando el ministerio de exteriores israelí ha dicho que ambos lados mantienen contacto permanente hasta dirimir el asunto.
En febrero de 2024, Milei aseguró que trasladaría la embajada del país austral a Al-Quds (Jerusalén) en una visita al régimen ocupante de Israel, lo cual repitió en junio de 2025 ante la Knéset.
Naciones Unidas prohibieron en una resolución emitida en 1976 a Argentina y el Reino Unido adoptar medidas unilaterales sobre el territorio en disputa.
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