“Reafirmamos que nuestras operaciones solo tienen como objetivo las instalaciones petroleras y las bases militares del enemigo saudí”, ha subrayado este jueves el portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, el general de brigada Yahya Sari, en un comunicado.
El general Sari, al desmentir las acusaciones infundadas de Arabia Saudí sobre la supuesta interceptación de un misil en la región de Medina, ha agregado que “Yemen, el pueblo de la sabiduría y la fe, es uno de los pueblos que más veneran los lugares sagrados del Islam”. En este sentido, ha señalado que quienes representan una amenaza para estos lugares son precisamente aquellos que han llevado a estas tierras actos de libertinaje y desenfreno.
Asimismo, ha afirmado que la difusión de tales acusaciones forma parte de la campaña de calumnias y difamaciones que Arabia Saudí mantiene contra el pueblo musulmán y las Fuerzas Armadas de Yemen.
Las acusaciones de Riad se producen en medio de la continuación de su ofensiva contra Yemen. En julio, Arabia Saudí bombardeó zonas próximas al principal aeropuerto de Saná, la capital yemení, en una nueva violación de la soberanía del país.
La coalición saudí, que recientemente ha intensificado sus crímenes en Yemen, había afirmado horas antes haber interceptado un misil yemení.
Según esta coalición, el proyectil fue interceptado y derribado en el espacio aéreo de la ciudad santa de Medina, aunque no proporcionó detalles sobre la supuesta operación.
Anteriormente, las autoridades saudíes también habían afirmado haber interceptado misiles yemeníes en los espacios aéreos de las ciudades santas de La Meca y Medina.
Expertos señalan que, mediante estas acusaciones, Arabia Saudí pretende manipular los sentimientos de los musulmanes y presentar como legítimas sus agresiones ilegales contra el pueblo yemení.
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