El portavoz del Ministerio de Salud de Yemen, Anis al-Asbahi, ha afirmado este jueves que la reciente escalada militar causó hasta el momento 266 muertos, entre ellos 86 niños y 38 mujeres, y 641 heridos. De acuerdo con el informe, el balance total ascendió a 907 víctimas, entre fallecidos y heridos, incluidos 360 niños y mujeres.
Ha denunciado que en un ataque ocurrido en las últimas horas, aviones de combate saudíes bombardearon una casa en la parte occidental de Taiz, causando la muerte de siete civiles, entre ellos dos niños, y dejando a seis niños heridos.
Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de los Expatriados de Yemen alertó a las organizaciones internacionales sobre las consecuencias de los ataques aéreos saudíes contra personas e infraestructuras civiles.
El Ministerio condenó el silencio y la inacción de la comunidad internacional ante lo que calificó como crímenes de guerra, y denunció el doble rasero y el tratamiento selectivo de estas violaciones.
Asimismo, advirtió de que esta actitud contribuye a perpetuar dichos crímenes y alienta a Arabia Saudí a repetirlos e intensificar sus ataques.
En julio, Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná, lo que desencadenó ataques yemeníes contra bases, puertos y aeropuertos saudíes, así como petroleros en el mar Rojo.
El 20 de ese mes, Yemen anunció que desplegaría esfuerzos contra el apoyo saudí al gobierno instalado en Adén, e impuso un bloqueo naval a Riad en respuesta al bloqueo impuesto a Yemen desde 2015.
Las Fuerzas Armadas yemeníes han afirmado que el país continuará su lucha para hacer frente a la agresión y responder con operaciones más amplias, ataques más contundentes y acciones contra objetivos con mayor intensidad y efecto devastador.
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