• Edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Yemen, Saná.
Publicada: lunes, 13 de julio de 2026 9:47

Yemen advirtió que Arabia Saudí asumirá las consecuencias de cualquier intento de restablecer el bloqueo sobre el aeropuerto de Saná tras la reanudación de vuelos con Irán.

“El régimen saudí será el único responsable de las consecuencias de cualquier acción insensata, ya sea emprendida directamente o a través de sus mercenarios, para imponer y consolidar el bloqueo sobre el Aeropuerto Internacional de Saná”, advirtió el domingo el Ministerio de Asuntos Exteriores de Yemen.

En un comunicado, la Cancillería yemení afirmó que Riad debe comprender que “la era del bloqueo contra Yemen ha terminado y ha quedado atrás de forma irreversible”, en referencia al reciente aterrizaje de un avión iraní en el Aeropuerto Internacional de Saná, considerado por las autoridades de Saná como el fin del cerco aéreo impuesto durante años.

La cartera añadió que “cualquier medida adoptada por el régimen saudí equivaldrá a disparar la última bala contra el proceso de distensión y el alto el fuego”, advirtiendo que cualquier intento de restablecer el bloqueo supondría una escalada de las tensiones.

Las declaraciones se produjeron después de que Hizam al-Asad, un miembro destacado del buró político del movimiento popular yemení Ansarolá, asegurara el sábado que “los vuelos civiles entre Saná y Teherán continuarán, aunque ello requiera paralizar la actividad de todos los aeropuertos de Arabia Saudí”, reafirmando la decisión de mantener el puente aéreo entre ambos países.

Asimismo, precisó que, durante once años, Riad ha causado sufrimiento a más de 40 millones de personas en Yemen bombardeando a mujeres, niños y civiles, y destruyendo cualquier señal de vida. Sin embargo, afirmó que “ahora millones de yemeníes han salido a las calles y han recalcado que la decisión de romper el bloqueo es irreversible, independientemente de los esfuerzos de Arabia Saudí por impedirlo”.

 

En este contexto, aseguró que la soberanía de Yemen será preservada por el propio pueblo yemení, mientras que Arabia Saudí ha cedido su soberanía a los estadounidenses y a los sionistas.

El pasado 3 de julio, un avión iraní logró aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Saná pese a los intentos de cazas saudíes por impedir la operación. El Gobierno establecido en Saná calificó el hecho como el fin del bloqueo aéreo impuesto durante años sobre el país.

Tras el aterrizaje, el portavoz del Ejército de Yemen, el teniente general Yahya Sari, aseguró que “los vuelos entre Saná y Teherán continuarán, con la ayuda de Dios, para romper el bloqueo y aliviar el sufrimiento del pueblo yemení, independientemente de cualquier consecuencia”.

El bloqueo de Arabia Saudí y sus aliados árabes contra Yemen comenzó el 26 de marzo de 2015, con apoyo militar y logístico de Estados Unidos y potencias occidentales, como parte de una guerra a gran escala. El conflicto ha causado decenas de miles de muertos y no logró restaurar en el poder al antiguo régimen yemení, aliado de Riad, que había huido del país, permitiendo que Ansarolá asumiera la gestión del Estado.

En 2022, se alcanzó un frágil alto el fuego mediado por la ONU, pero posteriormente EE.UU., el Reino Unido y el régimen israelí lanzaron múltiples oleadas de ataques contra Yemen, con el objetivo de frenar los ataques de solidaridad de Saná hacia objetivos israelíes, en respuesta a la guerra de genocidio en Gaza.

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