• El portavoz del movimiento popular yemení Ansarolá, Muhamad Abdel Salam, habla con la prensa.
Publicada: martes, 2 de marzo de 2021 1:04

Ansarolá de Yemen recuerda a la ONU y donantes que la mejor ayuda que los yemeníes pueden recibir es detener la agresión saudí y el asedio contra este país.

“Detener la agresión y levantar el asedio es la mayor ayuda que se puede proporcionar a Yemen, y los países agresores son plenamente responsables de los desastres que ocurrieron en el país”, ha aseverado este lunes el portavoz del movimiento popular yemení Ansarolá, Muhamad Abdel Salam, en Twitter, en reacción a una conferencia organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para proveer ayuda humanitaria al país árabe.

El vocero yemení ha denunciado que la celebración de conferencias sobre ayuda humanitaria a Yemen colabora para que los agresores mejoren su imagen, en lugar de mitigar el sufrimiento en Yemen.

“Las conferencias de carácter humanitario por el bien de Yemen a la luz de la agresión y el asedio que enfrenta no ayudan a Yemen tanto como a los países agresores, al darles la oportunidad de limpiar su imagen y presentarse como países donantes, no países agresores u hostiles que deben detener la agresión y levantar el asedio”, ha criticado.

 

Ante tal panorama, Abdel Salam ha reiterado que la solicitud de las Naciones Unidas a los países donantes para que brinden asistencia no exime a los países agresores de asumir su responsabilidad.

“Los mejores servicios que la coalición liderada por Arabia Saudí brinda a Yemen no son más que ataques aéreos diarios, asedio brutal, el bloqueo de derivados del petróleo y el cierre del Aeropuerto Internacional de Saná y los desastres humanitarios resultantes”, ha destacado.

Las declaraciones del portavoz de Ansarolá se producen la misma jornada en la que la ONU lanzó dicha conferencia virtual en la que el secretario general del ente, Antonio Guterres, imploró a los Gobiernos a donar 3850 millones de dólares para aliviar el sufrimiento en el país árabe después de que el año pasado faltaron 1500 millones de dólares, de los 3400 millones necesarios.

Varios grupos de ayuda advirtieron sobre una “catástrofe” para Yemen, si continúan los recortes de fondos y agregaron que “los severos recortes de ayuda han profundizado el sufrimiento” de la gente en Yemen.

“Es insólito que las organizaciones de ayuda tengan que rogar y mendigar para poder darle a los yemeníes lo más mínimo y esencial para sobrevivir, cuando los países que orquestan esta guerra y causan tanto sufrimiento siguen dispuestos a gastar mucho dinero en estos combates”, ha lamentado, a su vez, Jan Egeland, secretario general del Consejo de Noruega para refugiados y quien realiza una visita de una semana a Yemen.

A pesar de su fracaso, así como las advertencias y las peticiones de las organizaciones pro derechos humanos a Riad para que levante el embargo a Yemen, la monarquía árabe impide la entrega de alimentos y medicinas, sobre todo en las áreas controladas por Ansarolá, lo que se ha convertido en una “sentencia de muerte” para los niños yemeníes.

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