La agresión saudí, que comenzó en marzo de 2015, ya ha dejado más de 13 mil yemeníes muertos, la mayoría civiles. Riad lanzó esta campaña militar bajo el pretexto de luchar contra los terroristas y para silenciar las críticas internacionales, prometió investigar justamente los supuestos crímenes de guerra cometidos. De este modo, estableció el “Equipo Conjunto de Evaluación de Incidentes” y le asignó esa tarea. Sin embargo, ahora, la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) dice que lo que ha hecho el grupo es poco más que encubrir crímenes de guerra.
HRW, además, advirtió a los países que venden armas a Riad de que las falsas investigaciones de la coalición no los protegen de ser cómplices en esas violaciones graves en Yemen. Entre esos países se encuentran el Reino Unido, Francia y, sobre todo, EE.UU.
Arabia saudí, en su última ofensiva, bombardeó este jueves el distrito de Al-Durayhami, en la provincia de Al-Hudaydah y mató a 30 civiles yemeníes, en su mayoría niños y mujeres.
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