• El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Publicada: miércoles, 15 de abril de 2015 1:51
Actualizada: miércoles, 15 de abril de 2015 2:13

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó el martes que responderá contundentemente a las declaraciones agresivas del Congreso de los Diputados de España, que ha exigido recientemente la liberación de los ultraderechistas venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma.

“He ordenado a la canciller (Delcy Rodríguez) y al consejo de vicepresidentes de gobierno que analicemos la agresión (de la) que estamos siendo víctimas los venezolanos por parte de las élites corruptas y corrompidas de España para que preparemos un conjunto de respuestas”.

“He ordenado a la canciller (Delcy Rodríguez) y al consejo de vicepresidentes de gobierno que analicemos la agresión (de la) que estamos siendo víctimas los venezolanos por parte de las élites corruptas y corrompidas de España para que preparemos un conjunto de respuestas”, declaró el mandatario bolivariano.

Tachando de “racista” al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el jefe de Estado de Venezuela agregó que Rajoy está detrás de las maniobras desestabilizadoras.

Leopoldo López (izquierda), Antonio Ledezma (derecha).

 

Las críticas de Maduro se produjeron después de que los diputados del gobernante Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) urgieran el mismo día a las autoridades españolas a no escatimar esfuerzos para liberar inmediatamente al alcalde de Caracas (capital venezolana), Antonio Ledezma, y al líder ultraderechista venezolano, Leopoldo López.

Las fuerzas de la Inteligencia de Venezuela detuvieron el pasado 20 de febrero a Ledezma, acusado de llevar a cabo actos de sabotaje contra el Gobierno legítimo del presidente Maduro.

Por otra parte, el ultraderechista Leopoldo López está acusado de conspirar y provocar la violencia en las protestas antigubernamentales de 2014, que acabaron con la vida de más de 40 personas y dejaron centenares de heridos. 

Algunas ciudades venezolanas, especialmente Caracas (capital), se convirtieron entre el mes de febrero y mayo del año pasado en escenario de violentas manifestaciones, auspiciadas por la derecha con respaldo extranjero, en particular de EE.UU., con el fin de provocar un golpe de Estado.

En este contexto, el pasado mes de febrero el presidente venezolano criticó a Estados Unidos por apoyar a la oposición radical venezolana y planificar intentonas golpistas en su país. Más tarde presentó pruebas de un plan de magnicidio de la derecha , y denunció acciones violentas contra algunas instalaciones estatales del país.

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