• El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (dcha.), se reúne con su homólogo azerbaiyano, Ilham Aliev.
Publicada: martes, 10 de noviembre de 2020 10:22

Turquía celebra que el acuerdo de alto el fuego en Nagorno Karabaj asegura “importantes conquistas” para Azerbaiyán en la región en disputa.

Azerbaiyán proclamó el domingo la victoria en Shusha, la segunda ciudad más importante en Nagorno Karabaj. Dos días después, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, anunció haber firmado “una declaración con los presidentes de Rusia y de Azerbaiyán, Vladimir Putin y Ilham Aliev, respectivamente, sobre el fin de la guerra” en Nagorno Karabaj. Pashinián calificó el acuerdo de “extremadamente doloroso”.

El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, ha celebrado este martes las victorias que ha conseguido Azerbaiyán, un aliado de Ankara, tanto en los campos de batalla como en la mesa de diálogo.

“El fraterno Azerbaiyán ha conseguido importantes logros tanto en los campos de batalla como en la mesa (de diálogo). Sinceramente felicito estos logros sagrados”, ha apuntado Cavusoglu en un mensaje dejado en su cuenta en Twitter.

El jefe de la Diplomacia turca, asimismo, ha asegurado que Ankara se quedará para siempre al lado de los azerbaiyanos. “Continuaremos siendo una nación, un espíritu con nuestros hermanos azerbaiyanos”, ha recalcado.

En agosto, el ministro azerbaiyano de Defensa, Zakir Gasanov, dijo que, con la ayuda del Ejército turco, Azerbaiyán cumpliría su “sagrado deber”, es decir, recuperar “los territorios perdidos”.

 

Turquía, que ha sido el único país en expresar abiertamente su apoyo a Azerbaiyán, desde el inicio de las hostilidades en la región, el 27 de septiembre, acusa a Armenia de “ocupar” la tierra azerbaiyana y promete “una solidaridad completa” con Bakú.

Pashinyan, no obstante, ha advertido que la región está al borde “de una guerra a gran escala” y ha acusado a Turquía de tener un “comportamiento agresivo”, al tiempo que urgía a la comunidad internacional a unirse para evitar una mayor desestabilización.

Ambas partes viven enemistadas desde el inicio del conflicto Nagorno Karabaj en 1988, cuando este enclave, con apoyo del Gobierno de Armenia, decidió independizarse de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

En 1994, un alto el fuego puso fin al conflicto bélico entre estos países —con un saldo de 30 000 muertos—, pero no resolvió el problema, por lo que desde entonces las escaramuzas son frecuentes en la frontera.

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