• Las tropas del Gobierno del Acuerdo Nacional (GAN) en Trípoli, Libia, 27 de marzo de 2020.
Publicada: viernes, 10 de julio de 2020 16:11
Actualizada: sábado, 11 de julio de 2020 0:35

Turquía ha enviado más de 10 000 terroristas sirios para luchar contra el Ejército Nacional Libio (ENL), encabezado por el mariscal de campo Jalifa Haftar.

El opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) informó el jueves que, hasta el momento, 15800 rebeldes sirios llegaron a Libia a través de Turquía, de los cuales 5600 fuerzas han regresado a Siria después de que expiraron sus contratos, pero el resto todavía está en Libia.

Los que regresaron están esperando renovar sus contratos para regresar a Libia, ya que, conforme a la fuente, están bien pagados ahí. Turquía ofrece un salario mensual de 2000 dólares para aquellos que aceptan ir a Libia con contratos entre tres y seis meses, según el Observatorio.

Con este envío, Ankara pretende apoyar al Gobierno del Acuerdo Nacional (GAN), conocido como Gobierno de Trípoli y reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), frente a la ofensiva de Jalifa Haftar.

Mientras tanto, el OSDH señala que el actual objetivo de Turquía en Libia son las batallas por los campos petroleros, y la ciudad petrolera de Sirte (norte).

 

Libia se encuentra sumida en el caos desde la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en 2011, que resultó en el derrocamiento del dictador Muamar Qadafi. Desde el 2014, en este país, ya hecho pedazos, existen dos gobiernos: el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN), en el oeste del país, y el liderado por el general Haftar, con sede en la ciudad de Tobruk (este), defendido por las fuerzas del ENL.

Durante estos años registraron varios enfrentamientos entre las dos partes que ambos cuentan con apoyo de países extranjeros, algo que ha complicado aún más la situación en Libia.

Italia, Turquía y Catar apoyan el Gobierno de Acuerdo Nacional de Trípoli, dirigido por Fayez al-Sarraj, y se oponen al general Haftar, que controla grandes partes de Libia y recibe apoyo de Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Rusia.

nkh/lvs/msm/mkh