• El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, habla en una rueda de prensa en Ankara, la capital turca, 4 de abril de 2018.
Publicada: miércoles, 4 de abril de 2018 22:53
Actualizada: jueves, 5 de abril de 2018 3:46

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha reiterado que la operación militar de su país en Siria continuará hasta la eliminación total de las milicias kurdo-sirias, apoyadas por Estados Unidos, de las regiones norteñas de este país árabe, en particular, de la ciudad de Manbiy.

“Me gustaría repetir que no nos detendremos hasta haber terminado de asegurar las regiones controladas por las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) en Siria, antes que nada, en Manbiy”, ha indicado Erdogan en una rueda de prensa celebrada este miércoles en Ankara, capital turca.

Además, ha detallado que más de 100 ciudadanos turcos han muerto en los ataques lanzados desde las zonas controladas por los kurdos en Siria, para después justificar que las operaciones militares de Turquía en el país vecino se llevan a cabo para garantizar la seguridad del territorio turco.     

“Compartimos una frontera de 911 kilómetros con Siria. Más de 100 cohetes fueron disparados en nuestro territorio desde Siria, más de 100 ciudadanos murieron. Nuestra paciencia se agotó, nos vimos obligados a llevar a cabo esta operación”, ha agregado Erdogan.

Me gustaría repetir que no nos detendremos hasta haber terminado de asegurar las regiones controladas por las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) en Siria, antes que nada, en Manbiy”, indica el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

 

De igual modo, en otra parte de sus declaraciones, el mandatario turco ha informado de que Ankara ya se ha gastado 31.000 millones de dólares en ayudar a los desplazados en Siria debido a su operación militar en el norte de este país árabe.

Turquía lanzó el pasado 20 de enero la llamada operación “Rama de Olivo” contra los kurdo-sirios —catalogados como terroristas por Ankara—, en la región de Afrin, en el noroeste de Siria, y después de dos meses de intensos ataques se hizo con el control de la zona.

Más tarde, Ankara dijo que podría extender su ofensiva a las siguientes urbes sirias: Manbiy, Ain al-Arab (Kobani, para los kurdos), Tal Abyad, Ras al-Ain y Al-Qamishli, argumentando que dichas ciudades forman parte de un “corredor terrorista” controlado por los grupos kurdos en el norte de Siria e Irak, en la frontera con Turquía.

Desde un principio, Siria condenó “la flagrante agresión” de Turquía —país miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)— contra su soberanía y llamó a Ankara a poner fin a su presencia militar en su territorio.

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